SEVILLA 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
El sindicato UGT-A ha iniciado este miércoles la mudanza de todas sus dependencias de la calle Antonio Salado, en el centro de Sevilla, donde se encuentra la sede regional, a la sede de Blas Infante, donde actualmente se ubica UGT Sevilla, en un proceso que espera culminar a primeros de octubre.
Fuentes del sindicato han explicado a Europa Press que este miércoles ha salido la primera furgoneta, en un proceso que se desarrollará todo este mes y que espera culminar a primeros de octubre, y en el que se irán trasladando los diferentes departamentos. Asimismo, se está instalando un servidor informático.
Las fuentes han explicado que el coste de la mudanza es de 30.000 euros, de forma que UGT-A ocupará toda la séptima planta, las dos alas.
La secretaria general de UGT-A, Carmen Castilla, ya explicó a Europa Press hace varios meses que la mudanza viene motivada, según ha explicado, por "ahorrar gastos y por potenciar la cercanía con los afiliados y sindicalistas de Sevilla".
Castilla recordaba entonces que mantener la sede del centro de Sevilla abierta supone un coste de 350.000 euros al año, toda vez que "hay que pagar luz, agua, mantenimiento y 60.000 euros de Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI)".
Frente a esas cifras, la sede de Blas Infante, que pertenece al Patrimonio Sindical Acumulado (PSA), tiene un coste de mantenimiento de unos 70.000 euros anuales, incluido el IBI, y además los gastos de mantenimiento son compartidos.
ALQUILER DE EDIFICIO
Por otro lado, las fuentes han precisado que UGT-A ha alquilado el edificio situado enfrente a la sede central del sindicato a un particular, directivo de una gran empresa, para uso personal. Ese edificio situado frente a la sede regional, de 600 metros cuadrados, sí es propiedad de UGT-A, mientras que el edificio de la sede regional es propiedad de UGT Confederal, que de momento permanecerá cerrado, a la espera de la decisión que tome el Confederal, aunque ya Castilla apuntó que éste "podría venderse o alquilarse". La dirigente sindical ya apuntó que este edificio "es bastante atractivo para cualquier empresa, es un activo potente".
"UGT-A apuesta por el ahorro de costes y esta es una medida importante", ha indicado el sindicato. Carmen Castilla ya dijo en su momento que "con el ahorro que va a suponer esta mudanza, nos servirá para no despedir a ningún trabajador de UGT, pues quiero conservar todos los puestos de trabajo".
LOS EDIFICIOS
Actualmente en la sede de Antonio Salado se ubica la sede regional del sindicato y de las federaciones regionales, la estructura regional de UGT-A y la federación de jubilados, de manera que actualmente hay unos 100 trabajadores que ejercen su labor en esta sede y que pasarían a la sede de Blas Infante, en el barrio de Los Remedios de Sevilla.
El sindicato regional y sus federaciones cogerán "desde la séptima planta hacia abajo". Ya está cogida la tercera y la cuarta por los empresarios, UGT Sevilla está en la primera y la segunda, que son las federaciones provinciales, mientras que las federaciones regionales estarán desde la quinta hasta la séptima planta del edificio.