Presentación del informe 'Education ESG Impact Index - El impacto invisible de la educación'. - UPO-FUNDACIÓN UNICAJA
SEVILLA 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
La provincia de Sevilla ha acogido una jornada que reúne a referentes internacionales para abordar, como cuestión central, la necesidad de medir aquello que realmente determinar el valor y el impacto en la educación y la sociedad tras la publicación del informe 'Education ESG Impact Index - El impacto invisible de la educación'. Impulsado por la Fundación EducAcción, a través de la Cátedra UAM y la Universidad Pablo de Olavide (UPO), en colaboración con la Fundación Unicaja, este estudio introduce por primera vez en educacióncriterios ESG --sostenibilidad, bienestar y gobernanza-- para "medir el impacto real de los centros educativos hasta ahora invisible, y convertirlo en una herramienta de mejora".
Según ha informado la institución académica en una nota, durante el encuentro, expertos nacionales e internacionales han coincidido en la necesidad de evolucionar hacia modelos de evaluación que "vayan más allá de los resultados académicos".
En este sentido, el director de Educación de la OCDE, Andreas Schleicher, ha señalado que "los sistemas educativos deben evolucionar para medir no solo lo que los estudiantes saben, sino lo que son capaces de hacer con ese conocimiento".
Los datos avalan este enfoque, ya que el 88% de las organizaciones con prácticas sostenibles presentan un mejor rendimiento operativo. Trasladado al ámbito educativo, esto se traduce en "mayor capacidad para atraer talento, mejorar la eficiencia y reforzar su posicionamiento".
Asimismo, la aplicación de criterios ESG permite reducir entre un 10% y un 30% el consumo energético de los centros en apenas dos años. En este sentido, la Pablo de Olavide ha incidido en que el "verdadero salt"o de este modelo radica en su plena operatividad, debido a que, por primera vez, se ha desarrollado un sistema "capaz de medir, gestionar y reportar" el impacto de 28 factores tradicionalmente invisibles bajo el rigor de los estándares ESG.
A su juicio, esto permite a los centros "no solo mejorar, sino también acreditar su valor con evidencia, reforzando su reputación desde criterios objetivos y no únicamente desde el relato".
"Durante años hemos puesto el foco en lo que es fácil de medir, pero no en lo que realmente importa. La educación no solo transmite conocimiento, forma personas", ha afirmado la presidenta de EducAcción, Sonia Díez.
Además, esta medición se traduce directamente en el alumno. Frente al tradicional boletín de notas, el modelo incorpora un 'Portfolio Digital' vivo, basado en siete insignias digitales (Open Badges 3.0), que certifican el desarrollo de competencias clave para la vida, configurando una visión integral de la persona.
En esta misma línea, Toni Nadal, entrenador del Carácter, ha destacado que "lo verdaderamente importante es formar personas con valores y capacidad de superación, porque eso es lo que determina su futuro".
Todo este conocimiento se ha concretado en la primera guía práctica para centros educativos, diseñada para acompañar de forma estructurada la implementación del modelo.
100 CENTROS PILOTO PARA LIDERAR EL CAMBIO
Asimismo, la entidad ha apuntado que el proyecto entra ahora en su fase decisiva, porque la próxima apertura de una convocatoria nacional para seleccionar 100 centros educativos que implementarán el modelo durante el curso 2026-2027, confinanciación completa.
Estos centros serán los primeros en aplicar este sistema de medición de impacto a escala real, convirtiéndose en "referentes nacionales de innovación educativa y generando evidencia para una futura transformación del sistema", ha destacado.
La convocatoria se abrirá formalmente en junio, aunque los centros interesados pueden solicitar información preferente desde ahora a través de EducAcción. Esta transformación responde también a una demanda social clara, concretamente en que cerca de 9 de cada 10 españoles considera necesaria una transformación del sistema educativo, según el Barómetro EducAcción.
En palabras del director de Acción Social de la Fundación Unicaja, Gerardo Lerones, es "un motivo de orgullo" poder contribuir a que un trabajo de este nivel se traduzca en "impacto social inmediato, en un ámbito tan urgente y necesario como es la educación, tal y como refleja el amplio consenso social existente".
Este modelo sitúa a España entre los primeros países en trasladar los estándares ESG al ámbito educativo, alineando la medición del sistema con los retos del siglo XXI. El estudio presentado este miércoles marca el paso del consenso a la acción, situando la medición como el punto de partida para una transformación educativa real.
Por su parte, el decano de la Facultad de Educación de la Universidad Autónoma de Madrid, D.Santiago Atrio, ha destacado que "en un contexto de cambio exponencial, la investigación aplicada en ciencias sociales deja de ser una opción para convertirse en una responsabilidad".
"Este proyecto demuestra que es posible traducir el rigor científico en herramientas concretas de transformación, situando a la universidad como un actor clave en la mejora real de la educación y en la construcción de soluciones con impacto directo en la sociedad", ha concluido.