La US confía en inaugurar este verano su nueva Biblioteca Central en Eritaña

Publicado 08/03/2015 11:32:21CET

SEVILLA, 8 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Universidad de Sevilla (US) confía en inaugurar a lo largo del próximo verano su nueva Biblioteca Central 'Rector Antonio Machado y Núñez', que se acomete en la avenida de Eritaña de la capital hispalense --junto a los pabellones de Brasil y México de la Exposición Iberoamericana de 1929-- tras el malogrado proyecto de los Jardines del Prado de San Sebastián.

En este sentido, el vicerrector de Infraestructuras de la Hispalense, Carlos León, ha explicado a Europa Press que, así como la obra del edificio en sí se encuentra ya finalizada, también se están rematando los trabajos de ajardinamiento y urbanización, mientras que, por otro lado, han comenzado los procesos de equipamiento, a un ritmo menor en tanto que se acompasan a la tesorería.

Con un presupuesto de unos seis millones de euros, este complejo comenzó a cimentarse en abril de 2013 después de que en junio del año anterior el rector de la Hispalense, Antonio Ramírez de Arellano, colocase la primera piedra del proyecto.

La demora se justificaba en que la universidad tenía licencia para construir en este emplazamiento la sede de la Fundación de Investigación de la Universidad de Sevilla. Tras la resolución judicial concerniente a la construcción en el Prado, y a pesar de que el nuevo edificio solo precisaba de algunas reformas internas para acoger la biblioteca, se debió proceder a una tramitación de cambio de destino y petición de nueva licencia.

UNA NECESIDAD ACADÉMICA

El nuevo complejo supondrá adecuar unas instalaciones apropiadas para la labor bibliográfica, al tiempo que también servirá para liberar espacio en la Fábrica de Tabacos, que albergará, una vez se acometan las necesarias obras de reforma, nuevos espacios de investigación y la biblioteca de Humanidades, que compartirán y utilizarán los estudiantes, profesores e investigadores de las Facultades de Filología y Geografía e Historia.

Según la US, la construcción de esta biblioteca es una necesidad académica desde hace algunos años, ya que la actual, ubicada en el edificio de la antigua Fábrica de Tabacos, cuenta con más de 1.600.000 volúmenes, a lo que hay que añadir el Archivo Histórico, que también irá en la nueva construcción. A todo ello se le une la valiosa colección del Fondo Antiguo de la Hispalense, que cuenta entre sus volúmenes con 300 manuscritos anteriores a la invención de la imprenta y uno de los escasos ejemplares de la Biblia de Gutenberg que existen en el mundo, entre otras joyas bibliográficas.

El nuevo edificio está situado en un entorno universitario, junto a los Pabellones de México, sede del Centro de Formación Permanente, y de Brasil, que acoge a los vicerrectorados de Estudiantes, Infraestructuras, Investigación y Transferencia Tecnológica. Además se encuentra entre dos de los campus que la Universidad de Sevilla tiene repartidos por toda la ciudad, como son el Central y el de Reina Mercedes.

El edificio dispondrá de 5.689,56 metros cuadrados construidos, divididos en cuatro plantas (una de ellas para aparcamiento bajo rasante), y los materiales que se utilizarán para el acabado de la fachada serán la piedra y el vidrio.

JARDINES DEL PRADO

En lo tocante al proyecto al que esta infraestructura sustituye, la abortada biblioteca del Prado, el Ayuntamiento ya ha recibido las obras de regeneración llevadas a cabo por la US en la parte de los Jardines del Prado para la reposición de la configuración previa al iniciado y fallido complejo de la arquitecta Zaha Hadid.

Así, ya se ha procedido a la reapertura de este segmento del recinto, después de que previamente fuera retirado el vallado de obras circundante a la zona de trabajos, promovidos por la US en base a una resolución judicial y que fueron rematados con la colocación de detalles relacionados con elementos de mobiliario urbano, tales como papeleras o bancos.

El coste total del proyecto de la biblioteca, una vez finalizadas las obras de reposición, ascenderá a 9.257.000 euros, de los que aproximadamente el 25 por ciento corresponde a los trabajos previos al inicio de las obras, como la organización del concurso internacional y el proyecto arquitectónico, que es propiedad de la US.