AGUILAR DE LA FRONTERA (CÓRDOBA), 30 (EUROPA PRESS)
El Centro Tecnológico Andaluz de Diseño, Surgenia, ha ilustrado este miércoles a empresas del sector agroalimentario en Aguilar de la Frontera (Córdoba) sobre el hecho de que el diseño no es un lujo, ya que se hace necesario para que los productos agroalimentarios sean más competitivos en el mercado.
Según ha informado Surgenia, el argumento que ha defendido ante los empresarios es que solo una empresa puede ser la más barata y todas las demás tienen que diferenciarse de la competencia para incrementar sus ventas. Por ello, Surgenia, ha explicado a las empresas agroalimentarias las oportunidades de diferenciación e innovación que ofrece el diseño. lo cual ha hecho en una jornada titulada 'Tendencias, diseño y consumo', organizada por el Ayuntamiento de Aguilar de Frontera en el marco del Programa Euroempleo.
Los asistentes han podido conocer cómo innovar a través del diseño de manera asequible para optimizar sus resultados y conseguir productos más competitivos que tengan éxito en el mercado. Para ello, el gerente de Surgenia, Manuel Guillén, ha hablado de diseño e innovación y ha destacado que en la presente coyuntura económica es muy necesario invertir en diseño, pues, "está comprobado por estudios de mercado que un buen diseño de producto conduce a la empresa a la satisfacción y fidelización de sus clientes, porque estudia e interpreta sus necesidades y deseos".
Además, Guillén ha desmitificado la idea tan extendida que entiende el diseño como fachada y simple añadido estético. "El diseño llega más lejos. Parte de la planificación y del análisis del problema para entrar en la definición y desarrollo del producto: sus componentes, materiales, funcionalidades y usos, ingredientes, receta, proceso de producción", ha concluido.
Por su parte, Fátima Sarmiento, del Observatorio de Tendencias de Surgenia, ha explicado que el estudio de las tendencias en diseño y consumo que lleva a cabo el centro es una herramienta útil para que la empresa se adelante a los cambios del mercado y a su competencia.
Ha detallado en qué forma las empresas agroalimentarias pueden utilizar el diseño para conseguir productos con "identidad, función y emoción", que responden a las necesidades y gustos de los nuevos universos de consumidores y a las nuevas corrientes estéticas.