Publicado 04/09/2025 15:21

Experto defiende una "reflexión profunda sobre el modelo territorial" tras años con el mundo rural "estigmatizado"

El catedrático José Domingo Sánchez en la Sede Antonio Machado de la UNIA.
El catedrático José Domingo Sánchez en la Sede Antonio Machado de la UNIA. - EUROPA PRESS

BAEZA (JAÉN), 4 (EUROPA PRESS)

El catedrático de Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Jaén José Domingo Sánchez ha señalado la necesidad de una "reflexión profunda del modelo territorial" en España, donde se "ha estigmatizado el mundo rural" durante mucho tiempo.

Así lo ha apuntado en una entrevista a Europa Press en Baeza (Jaén), donde interviene como ponente en el encuentro 'El arte del olivar: cultura y legado', enmarcado en los Cursos de Verano de la Sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA).

Ha impartido la ponencia 'La nominación de los Paisajes del Olivar de Andalucía como bien de la Lista Del Patrimonio Mundial: crónica de una oportunidad frustrada', candidatura impulsada por la Diputación jiennense en la trabajó durante un tiempo y que finalmente que fue retirada-

En ella, ha explicado los fundamentos técnicos y científicos de esta candidatura y la gestión que se prevía en esas zonas. De este modo, se planteaba que, en la historia de Andalucía, la continuidad del olivar ha supuesto "una concentración importante de valores y tributos patrimoniales, reconocidos tanto con el yacimiento arqueológico como en bienes monumentales como en aspectos culturales y socializados a través del trabajo cooperativo y el trabajo mutuo".

"Es una cultura identitaria del pueblo andaluz, que también ha quedado reflejada en la literatura, en la pintura y en el cine, que todo ello sumado, desde un punto de vista antropológico, da lugar a que pueda ser considerado como un patrimonio cultural agrario patrimonializable y así asegurar su salvaguarda y su disfrute por parte de la ciudadanía", ha resaltado.

Sánchez ha lamentado que, de momento, no se ha conseguido el objetivo de esa declaración. "Decidieron que se retiraría, no sé si hasta que mejoren las condiciones o la coyuntura sea más favorable o si será definitivamente eso. Ya en los próximos años lo iremos viendo, la mayor parte del trabajo técnico está hecho, el documento está ahí", ha dicho, no sin considerar que "falta una recomposición de las relaciones institucionales y sociales que generen un ambiente propicio".

El catedrático de la UJA se ha centrado durante los últimos años en el análisis de los territorios especializados en el cultivo del olivar, con Andalucía como referencia principal y la interpretación de las respuestas que se producen en el contexto de la globalización como objetivo fundamental.

OPORTUNIDADES Y RETOS

"Reflexiono sobre las oportunidades y retos que tienen los territorios que están especializados en olivar en un contexto globalizado, porque evidentemente compiten con el resto del mundo y además abordan dificultades importantes a nivel económico, ambiental y geopolítico", ha precisado.

En este sentido, ha apuntado que pretende "apreciar las transformaciones que se están produciendo, las contradicciones que existen entre los olivares más tecnificados y modernos --muy productivos y rentables económicamente-- y los olivares tradicionales que en términos económicos son vulnerables pero que aún así tienen un desempeño muy interesante".

Y ello, según ha comentado, mientras "también se buscan alternativas y posibilidades para la convivencia y el mantenimiento de estos sistemas productivos que son tan distintos".

Con respecto a los principales retos del sector, específicamente en los productores tradicionales, ha hablado del económico, el acceso a trabajadores que recojan las cosechas, la alternancia productiva --tener cosecha cuando los precios son muy elevados por la dificultad de mantener una producción sostenible--, la diferenciación del producto y el relevo generacional.

Sobre este último factor, ha lamentado que, "durante muchísimo en un país como España se ha estigmatizado el mundo rural y al agricultor". "Y en muchos casos, los propietarios de la explotación agraria no quieren que sus hijos sean agricultores ya que arrastran muchas dificultades económicas, por la complejidad administrativa y burocrática que tienen sumado al trabajo que exige", ha declarado.

De esta forma, lo que se plantea en general "es que la generación de jóvenes se forme en actividades especializadas y, fundamentalmente en los servicios, donde pueden colmar sus demandas profesionales, laborales y vitales en los grandes entornos metropolitanos".

DESPOBLACIÓN

Algo que también tiene como consecuencia la despoblación del mundo rural. Una problemática que no se da solo en el sector primario, aunque es "especialmente importante" cuando se habla de explotaciones pequeñas.

"Se junta todo y resulta muy difícil la supervivencia, aunque hay medidas como el incentivo de la incorporación de jóvenes agricultores", ha comentado. Sin embargo, esas políticas públicas, con ayudas para los olivares de dificultades productivas, son limitadas y "no están teniendo capacidad real para revertir el problema".

En este punto, ha destacado que "esto está ocurriendo todos los días, a pequeña escala pero ocurre", y cada vez el número de explotaciones disminuye más porque se van abandonando o vendiendo. "La escala aquí siempre es importante porque los pequeños van desapareciendo y las grandes distribuidoras van aumentando en potencia", ha advertido.

No obstante, ha observado una "mayor resistencia" en el olivar, puesto que este cultivo "se puede complementar con otras actividades económicas y "todavía hay mucho vínculo emocional y familiar con el olivar".

"Tenemos que hacer una reflexión profunda del modelo territorial que queremos", ha asegurado el catedrático de Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Jaén.

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