Innova.- Aragón debe apostar por las TIC para mejorar la productividad, según la revista Economía Aragonesa

Europa Press Aragón
Actualizado: viernes, 28 abril 2006 15:07

ZARAGOZA 28 Abr. (EUROPA PRESS) -

El mercado de trabajo aragonés está más cerca de los parámetros europeos que el español, ya que en esta comunidad autónoma los niveles de ocupación y desempleo se aproximan más a los registros de otros países de la Unión. Si bien Aragón ha reducido su tasa de paro y aumentado los niveles de ocupación, también es cierto que todavía tiene algunas asignaturas pendientes como es el caso de la mejora del ratio de productividad.

Así se pone de manifiesto en el número 29 de la revista cuatrimestral "Economía Aragonesa". En la publicación se recoge un amplio análisis sobre el mercado de trabajo que ha sido elaborado por el decano de la Facultad de Económicas de la Universidad de Zaragoza, José Alberto Molina, y el economista del Servicio de Estudios de Ibercaja, Enrique Barbero.

"La tasa de productividad laboral por hora en Europa dobla a la española y también a la aragonesa", advirtió Molina en el transcurso de la presentación del nuevo número, acto que tuvo lugar hoy en la sede de Ibercaja.

"El espectacular proceso de creación de empleo acontecido durante los últimos diez años en España no ha venido acompañado por un avance de la productividad en igual magnitud", continuó Molina. De hecho, según la OCDE, la productividad por hora trabajada en este país ha crecido a una tasa anual media del 0,81 por ciento entre 1995 y 2004, frente al 1,6 por ciento del promedio en la Unión Europea.

En un mundo globalizado, donde los mercados se abren y emergen nuevas potencias que compiten con bajos costes, Aragón debe afianzar su posición apostando por las nuevas tecnologías, la formación del capital humano y la inversión en I+D+i.

UNA ECONOMÍA PREPARADA PARA LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN

El profesor José Alberto Molina destacó que los avances conseguidos en pos de la sociedad de la información y el conocimiento exigen niveles adecuados de extensión de las nuevas tecnologías. En este sentido, informó de que los datos de Eurostat demuestran que la inversión en telecomunicaciones en España (3,5 por ciento) es de mayor cuantía que el promedio europeo (3,3 por ciento del PIB).

Asimismo, los datos españoles se acercan ya a la media de la Unión Europea en alfabetización digital y líneas de banda ancha. Por lo tanto, "la economía española sí se encuentra preparada para competir en este terreno", afirma el experto en su artículo.

Pero además de apostar decididamente por las TIC, Molina subrayó también la importancia de invertir en I+D+i. Según Eurostat, España dedicó a este fin solamente un 1,2 por ciento del PIB en 2004, mientras que la media europea se situó en torno al 2 por ciento. Otros países como Japón y Estados Unidos rondan unas partidas equivalentes al 3 por ciento. Corregir esta brecha representa para Molina un objetivo ineludible si se quiere garantizar las competitividad de las empresas.

Junto a estos dos frentes de actuaciones, la revista "Economía Aragonesa" introduce también como factor relevante la formación del capital humano. "Cualificación y crecimiento económico presentan una alta correlación", afirmó.

La publicación aporta algunos datos interesantes extrapolados del último informe del Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA). En él se pone de manifiesto que los escolares españoles muestran carencias en materias troncales como las matemáticas, el lenguaje o el aprendizaje de idiomas. Asimismo, el índice del nivel de calidad en la educación es del 35,1 por ciento en España, frente al 49,9 por ciento de la Unión Europea.

Otro dato es que el 40 por ciento de los alumnos de secundaria cursan estudios de formación profesional en España, mientras que en la Unión Europea el porcentaje se eleva al 58 por ciento. De éstos, sólo un 4 por ciento recibe la formación en empresas en España, muy por debajo del 32 por ciento de media europea.

Estos indicadores llevan a los autores del artículo a constatar que el sistema educativo español dista todavía mucho del europeo, algo que incide directamente en la falta de convergencia en productividad, comentó Molina.

Pero unido al reto de mejorar los niveles de productividad se añaden otros desafíos como facilitar la incorporación al mundo laboral tanto a mujeres como a jóvenes, al tiempo que seguir avanzando en nuevas fórmulas de conciliación de la vida laboral y familiar. El profesor Molina añadió también la necesidad de ahondar en los planes de prevención de riesgos laborales a fin de reducir unas tasas de siniestralidad que siguen siendo elevadas.

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