Cartel con la imagen de Pecker para la iniciativa 'Ha llegado la hora de volver. Apoya tu sala' - ANA ESCARIO
ZARAGOZA 8 Nov. (EUROPA PRESS) -
Amaral, Kase.O, Pecker y Cuti Vericad han unido sus voces para
defender las salas de conciertos aragonesas en la última campaña de la Asociación Aragón en Vivo. Estos cuatro artistas, algunos de los más laureados de la comunidad autónoma, se han convertido en la imagen de la iniciativa 'Ha llegado la hora de volver. Apoya tu sala' lanzada este lunes y cuya cartelería se podrá ver a partir de este martes en el centro de Zaragoza.
El dúo Amaral --Eva y Juan-- , Javier Ibarra --Kase.O--, Raúl Usieto --Pecker-- y Cuti --Cuti Vericad-- , tiene en común que dieron sus primeros acordes en una sala de conciertos.
Según datos de la Asociación Aragón en Vivo solo en 2019 las salas adheridas a la asociación acogieron más de 3.000 conciertos con más de 230.000 espectadores. Una situación que cambió radicalmente en 2020 tras la irrupción de la pandemia y que, aún en la actualidad, no se ha normalizado.
"Han sido 15 meses sin la actividad musical que nos caracteriza y eso puede dar una idea de las cuantiosas pérdidas que hemos sufrido", ha lamentado el secretario coordinador de Aragón en Vivo, Joaquín Domínguez.
Las salas de conciertos han ido proliferando en Zaragoza en las últimas dos décadas. Entre los espacios pioneros figuran El Plató, La Metro y Enbruto, que dieron paso a la Morrisey, La Campana de los Perdidos y a otras que aún mantienen sus puertas abiertas como La Casa del Loco, la Oasis y la Sala Z.
En la actualidad, cerca de una veintena de salas resisten en Aragón, aunque con dificultades. "Antes de la pandemia, la oferta de Zaragoza en proporción a sus habitantes podía compararse a la de ciudades como Madrid o Barcelona, y superar a otras de nuestra órbita como Valencia, Sevilla o Bilbao", ha expuesto el secretario de la asociación.
Precisamente, esta nueva campaña de Aragón en Vivo pretende "reconectar" al público con estos espacios y buscar un mayor apoyo por parte de la administración para que las salas aragonesas vuelvan a convertirse en lugares de referencia para la música en directo.
"Necesitamos recuperar a la gente, que sepan que hemos vuelto, que pueden volver a disfrutar de los directos en cercanía y que
parece que ya vemos la luz al final del túnel", ha comentado Domínguez.
TRAYECTORIA
Las salas aragonesas han servido como altavoz para centenares de grupos de música emergentes o con propuestas personales. Son una etapa "imprescindible" en su camino y desarrollo artístico, han indicado desde la asociación. Brindan a los músicos la posibilidad de mostrarse ante el público y a los asistentes, la de ver propuestas diferentes a los artistas más mainstream o comerciales que normalmente actúan en grandes espacios, han añadido en una nota de prensa.
Por otro lado, está el valor de la cercanía que permite poder ver y disfrutar de la música de un grupo. "Es una experiencia única e
irrepetible", han agregado.
Sin las salas, aseguran Eva y Juan, de Amaral, habría resultado muy complicado mostrar su música ante el público: "Nos sentimos muy*identificados con todas las bandas que ahora mismo están comenzando y necesitan el tejido de salas de concierto para crecer. En el fondo, son el medio natural para todas aquellas*personas que necesitan expresarse con un instrumento, y para nosotros no hay nada comparado con mirar a los ojos de la persona*para la que cantas en las distancias cortas".
Además, han subrayado que Aragón es "un lugar en el que la inquietud artística nada en cada rincón", una concepción que traspasa las fronteras de la comunidad autónoma. "Fuera de Aragón siempre nos
preguntan por esa efervescencia artística. Es hora de que la defendamos como algo identitario", han dicho.
Pecker, para el que las salas forman parte de su vida desde los 14 años, ha reivindicado una cultura de cercanía fraguada en estos espacios. "Igual que compramos en la frutería del barrio y pedimos hortalizas de la zona, nuestro alimento cultural tiene que producirse, en una primera instancia, a la vuelta de la esquina. De esta forma, apoyamos a todos esos vecinos que tienen la música como
forma de vida", ha descrito.
El cariño de la gente, la respiración del público y el calor de los aplausos son algunos de los mejores recuerdos que el artista oscense guarda de las salas aragonesas. "Tenemos unas salas envidiables porque son el resultado del esfuerzo de gente que adora su trabajo", ha explicado. Pecker ha concluido parafraseando, de una forma 'sui generis' la frase de la canción de Gabinete Caligari: "No hay como el calor del amor en una sala de concierto".
En el mismo sentido se ha expresado el jacetano Cuti Vericad, que ha considerado que las salas de conciertos son "el lugar donde se genera cantera y afición" y también el último reducto para la promoción y la conservación de la cultura rock, una forma de vida "en gravísimo peligro de extinción". "He disfrutado muchísimo en las salas aragonesas siendo público o actuando en ellas y siguen siendo
mi lugar de aprendizaje y trabajo", ha rememorado el exintegrante de Dynamos.
ARAGÓN EN VIVO
Desde hace más de una década, la Asociación Profesional de Salas de Música Aragón en Vivo aglutina a la mayoría de las salas profesionales de actividad musical de iniciativa privada en Aragón, como son las salas de conciertos y teatros con aforos que oscilan entre menos de 100 a 950 personas.
Aunque es Zaragoza el lugar en el que se encuentra el mayor número de socios, la entidad cuenta con asociados de otros puntos de la región. Este tipo de salas sirven como base para artistas emergentes, nuevas propuestas culturales, actuaciones infantiles, festivales, ciclos y giras nacionales e internacionales.