El Auditorio de Zaragoza presenta por primera vez la imagen conjunta de sus tres grandes programas musicales anuales: Temporada de Grandes Conciertos, Ciclo de Solistas Pilar Bayona y el Ciclo de Introducción a la Música - AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA
ZARAGOZA 22 May. (EUROPA PRESS) -
El Auditorio de Zaragoza Princesa Leonor ha presentado por primera vez una identidad visual conjunta para sus tres grandes programas musicales anuales: la Temporada de Grandes Conciertos 2026-2027, el Ciclo de Introducción a la Música 2027 y el Ciclo de Grandes Solistas Pilar Bayona 2027. La nueva imagen gráfica lleva la firma de la reconocida pintora zaragozana Julia Dorado y supone un nuevo paso en la apuesta del Ayuntamiento de Zaragoza por integrar arte contemporáneo y música en un mismo relato cultural.
La presentación ha tenido lugar en la sede de la Asociación de Periodistas de Aragón, donde actualmente puede visitarse la exposición 'Felices Sueños' de la propia artista. En el acto han participado la consejera de Cultura, Educación y Turismo del Ayuntamiento de Zaragoza, Sara Fernández; el director artístico del Auditorio, Miguel Ángel Tapia, y la propia Julia Dorado.
La iniciativa marca un hito en la estrategia de comunicación del Auditorio, que hasta ahora había desarrollado imágenes diferenciadas para cada ciclo. En esta ocasión, la obra de Julia Dorado se convierte en el nexo visual de toda la programación, reforzando la conexión entre la creación pictórica y la experiencia musical.
La propuesta visual ha sido adaptada por los diseñadores gráficos Fernando Lasheras y José Luis Lizano, quienes han trabajado sobre distintas obras de la pintora para construir un sistema gráfico coherente y reconocible para los tres ciclos musicales.
Desde el Ayuntamiento destacan que esta línea comenzó hace dos años con la incorporación de Jorge Gay como imagen del 30 aniversario del Auditorio, continuó posteriormente con Pepe Cerdá y alcanza ahora una nueva dimensión con la participación de Julia Dorado, cuya obra articula simultáneamente la identidad visual de toda la programación musical.
UN DIÁLOGO ENTRE PINTURA Y MÚSICA
Con más de seis décadas de trayectoria artística, Julia Dorado ha desarrollado un lenguaje abstracto muy ligado al gesto, el color y la emoción. Su obra, alejada de planteamientos narrativos cerrados, busca generar sensaciones y atmósferas que conectan de forma natural con el universo musical.
Para la Temporada de Grandes Conciertos se ha seleccionado la obra 'Sección áurea', un acrílico sobre lienzo caracterizado por una composición equilibrada y estructurada, donde destacan las pinceladas densas y los contrastes de luz y sombra. Según la explicación ofrecida durante la presentación, esta pieza remite visualmente a la complejidad y amplitud de la música sinfónica y transmite una sensación de solidez y excelencia artística.
En el caso del Ciclo de Introducción a la Música, la imagen elegida ha sido 'Colorear el espacio', perteneciente a una serie de anilinas sobre papel. La obra apuesta por la transparencia, la luminosidad y el dinamismo cromático, reflejando el carácter accesible y divulgativo de este ciclo pensado para acercar la música a nuevos públicos.
Por último, el Ciclo de Grandes Solistas Pilar Bayona estará representado por 'El grito', un monotipo serigráfico sobre tablero de fibras centrado en la intensidad emocional y la fuerza expresiva. La composición, más contenida y minimalista, busca trasladar visualmente la intimidad y profundidad propias del recital solista.
La diferencia entre los tres programas se ha construido mediante recursos cromáticos, tipográficos y compositivos específicos que permiten mantener una identidad común sin renunciar a la personalidad de cada ciclo.
UNA APUESTA CULTURAL POR LA EMOCIÓN Y LA ABSTRACCIÓN
Desde el Auditorio de Zaragoza consideran que esta propuesta va más allá de una decisión estética y representa una forma de entender la cultura como una experiencia global donde música y artes visuales dialogan y se complementan.
La nueva identidad gráfica pretende también ofrecer al público una experiencia más inmersiva y emocional, utilizando la abstracción como vehículo para acompañar las sensaciones que despierta la música.
En un contexto cultural marcado por la sobreexposición visual y la rapidez de consumo, la obra de Julia Dorado propone una mirada pausada, abierta a la interpretación y centrada en la conexión sensorial con el espectador.
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento de Zaragoza refuerza además su respaldo a artistas aragoneses de reconocido prestigio y consolida la colaboración entre disciplinas artísticas como uno de los ejes de la programación cultural del Auditorio de Zaragoza.