La consejera municipal de Políticas Sociales del Consistorio, Marian Orós, - DANI MARCOS
ZARAGOZA 21 May. (EUROPA PRESS) -
Los servicios sociales especializados del Ayuntamiento de Zaragoza atienden a 40 hombres que, pese a tener derecho a la protección internacional del Gobierno de España, han sido expulsados a la calle y han visto en el albergue municipal su único recurso asistencial. La consejera municipal de Políticas Sociales del Consistorio, Marian Orós, ha alertado de esta situación que "demuestra el "descontrol y colapso migratorio" del Gobierno de España.
Orós ha explicado que el pasado mes de marzo se encendieron todas las alarmas cuando "se pasó de un goteo constante a un día en el que medio centenar de hombres procedentes de Malí se presentaron en la Casa de las Culturas para pedir ayuda. A unos se les había acabado esos tres meses de estancia y a otros se les había comunicado que en breves iban a abandonar el hotel.
Esta situación llevó al Consistorio a solicitar una reunión a la Delegación del Gobierno de España en Aragón para que revertiera esta "situación de abandono", pero "a la vista está de que el Ministerio está desbordado", ha observado.
"Muestra de que el Gobierno de España desconocía lo que estaba pasando ha sido que, según nos han contado esos malienses, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones les emplazó a una reunión para ofrecerles salir del programa de acogida para ir a trabajar al sur de España, con contrato", ha informado la consejera municipal del Ayuntamiento de Zaragoza.
Pero "el problema continúa" y la demostración, ha precisado, son las 40 personas --hombres jóvenes procedentes de Malí, Senegal, Gambia, Costa de Marfil y Somalia-- que están siendo atendidas en el albergue municipal. "Son los perfiles conveniados con el ministerio y deberían estar alojados por las entidades conveniadas con el Gobierno de España y no con los recursos del Ayuntamiento para personas sin hogar, tras abocarles al sinhogarismo", ha diferenciado Orós.
En rueda de prensa, Orós ha subrayado que "Zaragoza precisa de recursos si debe asumir una asistencia social que el Gobierno de España está dejando de hacer". Asimismo, ha aseverado que Zaragoza "seguirá siendo una ciudad de acogida, pero que merece un respeto institucional porque estamos hablando de personas, no de competencias".
Por todo ello, el Ayuntamiento de Zaragoza ya está trabajando en un plan de choque para poner soluciones ante el "descontrol gubernamental".