Algunos de los más de 30 efectivos del tercer y último convoy del dispositivo INFOAR del Gobierno de Aragón durante los trabajos de este domingo en el incendio forestal de Barniedo de la Reina, en León. - INFOAR
AYERBE (HUESCA), 25 (EUROPA PRESS)
El jefe de la brigada de Sarga desplazada para ayudar en la extinción de los incendios de la provincia de León, Raúl Solana, ha reconocido que el trabajo "ha sido muy físico, muy duro", al argumentar que había "malos accesos, los caminos estaban regulín, había que ascender rápido porque había mucho fuego en las crestas e ir a pie, pero bueno, es lo que toca".
"Tienes que sacar lo que tienes cuando estás ahí arriba y ya estamos acostumbrados. Se necesita esfuerzo físico", ha declarado Raúl Solana. "Estamos más o menos acostumbrados nosotros, pero hay unas pendientes muy grandes, unas laderas empinadas en las que coge mucha potencia el fuego, y es que hay mucha zona de monte continuo y, claro, se ha hecho grande aquello", ha descrito.
Los cinco bomberos de Los Mayos de la localidad oscense de Ayerbe que han estado en la provincia de León acudieron en primer lugar a la zona de Riaño, luego al foco activo de Valverde de la Sierra, es verdad, y también en Los Espejos de la Reina en el municipio de Boca de Huérgano.
De su intervención en estos tres pueblos, ha explicado que el primer día había varios focos activos y utilizaron cortafuegos para formar anclaje. Los siguientes días han perimetrado los flancos, centrándose en los más calientes hasta que se ha extinguido. "Nos hemos ido y se ha quedado bastante bien aquello".
Sobre la coordinación con otros medios, ha comentado que han estado trabajando la última semana con otra cuadrilla de la zona de Calatayud, la helitransportada de Calamocha; las dos autobombas, una de Sabiñanigo y otra de Cetina, y a los tres APN se ha sumado un técnico y un capataz.
DESBROZADORAS Y HERRAMIENTA MANUAL
Hasta las zonas afectadas, han subido desbrozadoras y motosierras para picar la línea de defensa. Al respecto, ha explicado que la línea de defensa "se trata de separar lo quemado de lo no quemado, haciendo una franja de tierra, picar la tierra, para que no se corra el fuego a lo que no se quiere que se queme. Eso, se hace primero con motosierra para cortar el material más grueso, luego pasamos la desbrozadora y después picamos con la herramienta manual".
En declaraciones a los medios de comunicación, ha contado que el operativo ha tenido ocasión de estar con vecinos de la zona, que les han tratado "bastante bien y están muy agradecidos" por su trabajo. "Nos han despedido allí, querían que nos quedáramos más días, pero no puede ser tanto porque no lo aguanta el cuerpo, pero hemos estado bien".
Raúl Solana ha asegurado que no han pasado miedo porque primero se evalúa cómo está la situación y siempre se evita el posible riesgo y las situaciones comprometidas, "no las he tenido, por suerte", ha reconocido.
Deseosos de reencontrarse con sus familias, Raúl Solanas ha contado que han estado en localidades que han tenido que ser desalojadas. "Ayer por la tarde, cuando acabamos las labores nuestras, dijeron que había habido una reproducción fuerte en un pueblo y se veía una columna de humo muy grande también. Los focos se van reproduciendo dentro de lo quemado. Hay isletas que quedan y ayer, cuando estábamos trabajando última hora, salió una humareda grande, grande, pero no había peligro, aunque sigue saliendo mucho humo".
Queda todavía mucho trabajo por hacer allí, los equipos que se han quedado, porque a veces una parte importante ayudando, o sea, la sensación es que todavía, los compañeros que se han quedado en Castilla y León, les queda mucho trabajo por hacer, más allá de lo que habéis hecho vosotros.
Su impresión es que "eso no se apaña en pocos días" y ha añadido el handicap de que estaban a unos 1.800 metros de altitud y a esa altura "hay muchos aires variables que reaviva a puntos calientes. Pero, pa' días, pa' días tienen allí jaleo", ha concluido.