La cuenca del Ebro cierra el año hidrológico con una situación de normalidad

Porcentaje de precipitación en el año 2017-2018 respecto al promedio
SAIH EBRO
Publicado 01/10/2018 19:26:35CET

Ha sido el segundo año más húmedo de los últimos 20 años

ZARAGOZA, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

La situación general de la cuenca del Ebro al cierre del año hidrológico 2017-2018 --que va del 1 de octubre al 30 de septiembre-- es mayoritariamente de normalidad, igual que la campaña de riego que está a punto de finalizar en los distintos sistemas que la integran.

La excepción son las cuencas del Aguas Vivas, Martín, Matarraña y Guadalope, todas en la margen derecha, que se encuentran entre la alerta y la prealerta, ha informado la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) en una nota de prensa.

La abundancia de precipitaciones en forma de lluvia o de nieve a partir del mes de diciembre, con episodios generalizados por toda la cuenca y en especial, en el Alto Ebro, en el centro y noreste, han situado el volumen de agua embalsada por encima de las medias de los últimos cinco años.

En conjunto, las precipitaciones han superado la media de un año normal, situando el 2017-2018 como el segundo más húmedo de los últimos 20 años, sólo superado por el año hidrológico 2012-2013.

También las reservas nivales han sido superiores a la media en todo el Pirineo y muy especialmente en la mitad oriental. Así, en el mes de abril se alcanzó una reserva anual máxima de casi 3.000 hectómetros cúbicos, el valor más alto de los últimos cinco años.

Como consecuencia directa de las altas precipitaciones, las aportaciones anuales también alcanzan cifras destacadas. En concreto, este año hidrológico ha sido el tercero con más aportaciones del Ebro hasta Zaragoza de los últimos 20 años, sólo por detrás del 2012-2013 y del 2014-2015, superando la media en un 44 por ciento.

Lo mismo ha ocurrido en el Ebro en Tortosa, con 12.266 hectómetros cúbicos, por detrás del 2012-2013, con 15.552 hectómetros cúbicos, y del 2002-2003, con 13.974 hectómetros cúbicos, un 38 por ciento más de la media.

RESERVAS BAJAS

La CHE ha indicado que el año hidrológico 2017-2018 comenzó con las reservas bajas, tras un año de sequía, especialmente en el Eje del Ebro, La Rioja y los grandes sistemas de la margen izquierda. Con fecha de 1 de octubre de 2017 había almacenados 3.374 hectómetros cúbicos, un 44 por ciento del volumen total.

En estos momentos, las reservas totales son de casi 5.000 hectómetros cúbicos, un 65 por ciento, cuando la media de los últimos cinco años, a fecha 1 de octubre, es de 4.085 hectómetros cúbicos, un 53 por ciento.

Los aumentos más significativos de las reservas se han dado fundamentalmente en el Eje del Ebro, pasando del 23 al 73 por ciento un año después; en el Najerilla, del 11 al 48; en el Iregua, del 27 al 44; en el Jalón del 19 al 40, en el Canal de Aragón y Cataluña-Ésera, del 48 al 76; Aragón y Cataluña-Noguera Ribagorzana, del 54 al 78; en el sistema de Riegos del Alto Aragón, del 42 al 60 y el Canal de Navarra, del 30 al 50 por ciento, gracias a la pluviometría del pasado invierno y primavera. También el verano ha resultado ligeramente húmedo en el centro, sur y noreste.

AVENIDA EXTRAORDINARIA

A mediados de abril, se produjo una gran avenida extraordinaria, una de las más importantes de los últimos 50 años, que provocó desbordamientos en el eje del Ebro y los tramos bajos del Arga, Aragón, Arbas y Gállego.

La CHE ha subrayado la labor laminadora de los embalses pirenaicos --Yesa, Itoiz, Mediano, El Grado, Canelles, Rialb-- en este episodio de crecida y del sistema Mequinenza-Ribarroja-Flix, que evitaron la inundación de cascos urbanos tanto en la ribera alta del Ebro, como en el tramo de desembocadura.

También se han registrado otros episodios de carácter más local asociados a lluvias intensas y crecidas súbitas en el río Arba de Riguel, en Uncastillo (Zaragoza), en el río Guadalope, en Aliaga (Teruel) y en los barrancos de Santa María de Huerta (Soria).

En cuanto a los índices de sequía, definidos en el Plan de Actuación en Situación de Alerta y Eventual Sequía del Ebro, recogen que actualmente se encuentran en situación de normalidad la mayoría de los sistemas, con la excepción de las cuencas de los ríos Aguas Vivas, Martín, Guadalope y Matarraña, todos en la margen derecha más oriental de la Cuenca, que se encuentran entre alerta y prealerta.

LECHAGO

En verano, y por tercer año consecutivo, con el objetivo de lograr terminar la campaña de riegos con ciertas garantías, la CHE autorizó la aportación de caudales desde el embalse de Lechago (Teruel) a la cuenca del Jiloca, respondiendo a la solicitud de las Comunidades de Regantes del Bajo Jiloca que así lo han solicitado al Organismo ante el déficit de caudales superficiales que estaba sufriendo esta cuenca.

La utilidad del embalse, aún en puesta en carga, "es cada vez más significativa" ya que también ayudó con su acción laminadora en el evento registrado en junio en el río Pancrudo y en el río Jiloca, ha precisado la CHE.

Gracias a este embalse "no hubo daños en la zona del río Pancrudo aguas abajo del embalse y se minoraron considerablemente los daños en la ribera del río Jiloca".