El presidente de la Diputación de Zaragoza, José Antonio Sánchez Quero. - DIPUTACIÓN DE ZARAGOZA
ZARAGOZA 28 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Diputación de Zaragoza (DPZ) ha formalizado su adhesión al Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, una iniciativa impulsada por el Gobierno de España con el objetivo de articular una respuesta conjunta, estable y duradera ante los impactos, cada vez más intensos y frecuentes, del cambio climático.
Con esta adhesión, la DPZ, institución impulsora de la Agenda 2030 y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, reafirma su compromiso con las políticas de adaptación, mitigación, prevención y recuperación frente a los fenómenos climáticos extremos, sumándose a una hoja de ruta que pretende trascender los ciclos políticos y las diferencias territoriales para situar el interés general y la protección de la ciudadanía en el centro de la acción pública.
El presidente de la DPZ, Juan Antonio Sánchez Quero, ha destacado que la adhesión de la institución provincial supone "un compromiso firme con una respuesta coordinada y responsable frente a uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo". Ha expuesto que "el cambio climático ya no es una amenaza futura, sino una realidad que estamos viviendo con toda su dureza y que exige la implicación de todas las administraciones. Este Pacto representa la voluntad de trabajar unidos, desde el conocimiento científico y la cooperación institucional, para proteger a las personas, a nuestros municipios y a nuestro territorio".
Asimismo, Sánchez Quero ha recordado que la provincia de Zaragoza está sufriendo en primera persona las consecuencias de esta nueva realidad climática. "Este verano hemos vuelto a comprobar la magnitud del problema con los graves incendios forestales registrados en Leciñena y en Ores, que han puesto en riesgo vidas, explotaciones agrícolas, patrimonio natural y numerosos municipios. Son episodios que evidencian que debemos reforzar la prevención, mejorar la capacidad de respuesta y avanzar en políticas que hagan nuestros pueblos más resilientes frente a unos fenómenos extremos que, lamentablemente, cada vez serán más frecuentes", ha afirmado.
Conocimiento científico, anticipación y cooperación
El Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática se fundamenta en el conocimiento científico, la anticipación y la cooperación entre administraciones para fortalecer la capacidad de respuesta del conjunto del país.
Entre sus principales objetivos se encuentran mejorar la gestión del agua y de los montes, reforzar la protección de las personas más vulnerables, garantizar las mejores condiciones de trabajo para los servicios de emergencia y promover una nueva cultura de la prevención frente a los riesgos derivados del cambio climático.
La iniciativa nace con la vocación de construir una España más resiliente, segura y próspera en el nuevo contexto climático, invitando a administraciones públicas, fuerzas políticas, agentes sociales y ciudadanía a participar activamente en su desarrollo. España figura entre los países europeos más vulnerables a los efectos del cambio climático.
En los últimos cinco años, las lluvias torrenciales y las depresiones aisladas en niveles altos (DANA) han aumentado un 15%; las olas de calor y las sequías se han intensificado y prolongado; y la superficie afectada por los incendios forestales ha crecido un 80%. Además, la cuenca mediterránea se está calentando un 20% más rápido que la media mundial, una tendencia que, según la comunidad científica, continuará agravándose durante las próximas décadas.
Ante este escenario, el Pacto de Estado propone reforzar los mecanismos de adaptación, mitigación, respuesta y recuperación de todas las administraciones públicas frente a los eventos climáticos extremos, apoyándose en la evidencia científica, la anticipación y la lealtad institucional como pilares fundamentales.
Con esta adhesión, la Diputación de Zaragoza se suma al llamamiento para construir una respuesta compartida frente a la emergencia climática, convencida de que la colaboración entre administraciones y el compromiso colectivo son imprescindibles para proteger el bienestar de la ciudadanía, preservar el patrimonio natural y garantizar un futuro más seguro para las próximas generaciones.