Publicado 23/02/2021 13:45CET

DPZ y Escan realizan un proyecto de terapia emocional con perros para víctimas de violencia de género

La Asociación Escan selecciona a los perros para el programa de terapia emocional.
La Asociación Escan selecciona a los perros para el programa de terapia emocional. - EUROPA PRESS.

ZARAGOZA, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) y la Asociación Escan han puesto en marcha un proyecto de apoyo a mujeres y menores víctimas de violencia de género utilizando para ellos perros adiestrados que les dan apoyo emocional y les facilitan recuperar "la ilusión", en palabras de una de las tres participantes.

Ha presentado la iniciativa, este martes, la diputada delegada de Igualdad, Pilar Mustieles. El proyecto "va destinado a trabajar la terapia emocional" con perros adiestrados, reforzando la situación emocional de ellas y sus familias, ha explicado.

"La mujer se tiene que empoderar, perder ese miedo a quedarse aislada", ha señalado Mustieles, quien ha apuntado que "se quedan aisladas en su zona de confort". Los perros adiestrados les ayudan a salir al exterior "y perder ese miedo".

Se han destinado a este proyecto 12.000 euros de un presupuesto de 200.000 para igualdad y violencia de género. Se trata de una experiencia pionera en Aragón que ya se ha puesto en práctica en otras comunidades autónomas.

La Asociación Escan ha sido una de las beneficiarias de la última convocatoria de ayudas de la institución provincial para proyectos que contribuyan a luchar contra la violencia de género en los municipios de la provincia, lo que les ha permitido desarrollar por primera vez en Aragón este proyecto. El programa es gratuito para las usuarias y se basa en el trabajo psicológico con la mujer y el adiestramiento con el perro.

RECUPERACIÓN PSICOLÓGICA

El coordinador del Proyecto Escan, Enrique Cruz Simón, ha dicho que esta iniciativa promueve "la recuperación psicológica, anímica", también laboral, inciendo en "la exclusión que sienten por aislamiento".

"Trabajamos sobre su dependencia emocional, las creencias erróneas, los estereotipos", ha expuesto Cruz. La entidad trabaja con perros porque "nos permiten empezar a trabajar sobre el sentimiento de miedo", de forma que "es un proyecto de terapia", ha apostillado. Ha dejado claro que no son perros de defensa y que es el Estado el que se encarga de proteger a las víctimas de la violencia de género.

"Nosotros trabajamos en empoderarlas, vamos un paso más allá", ha continuado el coordinador. En una segunda fase se trabaja en la inserción laboral y la lucha contra la exclusión económica.

Además, "estar en grupo facilita mucho la recuperación porque comparten experiencias", ha manifestado Enrique Cruz. Asimismo, trabajan con los menores víctimas de violencia para favorecer "la recuperación integral, a todos los niveles".

En ocasiones comienzan la terapia con los menores antes que con las mujeres. "El perro va avanzando en su educación y ellas van mejorando psicológicamente", ha manifestado el coordinador, haciendo notar que "incide en su autoestima que el perro mejore" y que "es muy amplio lo que aporta la figura del perro".

Cruz ha comentado que "este proceso es para toda la vida" ya que los perros se introducen en la familia y el vínculo "dura para siempre". Inicialmente, el adiestramiento dura tres meses y, a continuación siguen acudiendo al centro, realizándose el entrenamiento del perro y la terapia psicológica de la víctima de forma paralela. "No educamos a los perros, les enseñamos a educar a los perros", ha puntualizado.

Escan selecciona perros de cualquier raza que sean estables y no sean cobardes, también que sean fácilmente socializables, y de varias edades, tanto cachorros como ejemplares de un año.

Cruz ha asegurado que "el perro tiene un vínculo desarrollado con la usuaria y la va a proteger, es decir, "no educamos perros en defensa ni en protección", sino que el cánido "reacciona de forma natural por amor, por vínculo emocional".

MUCHO POTENCIAL

La psicóloga del proyecto Escan, María Val, ha subrayado que "el perro en sí mismo no es mágico, aunque tiene mucho potencial, pero acompaña en el proceso de recuperación psicológica", añadiendo que "el método se adapta a la persona" porque cada mujer necesita una terapia concreta, "cada una tiene unas necesidades".

Es "una motivación, una ilusión, un nuevo camino", ha afirmado. "Los que tenemos perro sabemos cómo ayudan estos animales: que el perro te mire te sube la autoestima". Además, "son sus perros para siempre".

Las usuarias llevan a cabo varias sesiones con la psicóloga y comienzan después el contacto con los animales para establecer un vínculo mediante contacto contiguo. Durante el adiestramiento, el perro aprende a obedecer órdenes verbales exclusivamente de la mujer, que se forma para enseñarle. Los perros son siempre ejemplares adoptados y suelen ser de tamaño mediano o grande.

USUARIAS

La selección de las usuarias se lleva a cabo a través de entidades y organismos implicados en la lucha contra la violencia de género. Son mujeres que tienen una sentencia condenatoria de violencia de género o el reconocimiento de los servicios sociales, una orden de alejamiento de sus agresores en vigor en el momento de iniciar la terapia, también las que, tras ser valoradas psicológicamente, necesiten la terapia por los beneficios que les aportaría y quienes puedan ser compatibles con las implicaciones que supone estar a cargo de un perro, aspecto que valora un especialista canino.

Una de las mujeres que participan en el programa, María, ha declarado que "ha vuelto a nuestra vida la ilusión" y que este proyecto es "un soplo de aire fresco" que les hace perder miedo a llevar a sus hijos al colegio. "Los hijos lo pasan mal, no quieren salir tampoco" y su perra se ha convertido en "un superhéroe de cuatro patas" que les ayuda a sentirse bien.

"Mi hijo disfruta como no lo hacía", ha continuado María, quien ha aseverado que "ahora te sientes bien, estás acompañada" gracias al vínculo con el animal, "una ilusión tremenda después de todo lo que estamos pasando: es lo mejor que nos puede pasar".

Otra de las participantes en la iniciativa, también de nombre María, ha calificado su experiencia de "maravillosa" y a su perro de "fantástico", ya que ha salido de casa por primera vez gracias al cánido y ha experimentado un progreso "espectacular".

Para ella "es una tranquilidad poder estar adiestrándolo" y además la familia está "aprendiendo muchísimo", además de que el tiempo de entrenamiento es "muy agradable". Sus hijas le ven más feliz.

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