La representación del Viernes Santo (3 de abril) será accesible por primera vez a los espectadores con movilidad reducida - DRAMA DE LA CRUZ ALCORISA
ALCORISA (TERUEL), 2 (EUROPA PRESS)
El Drama de la Cruz de Alcorisa vivirá este Viernes Santo, 3 de abril, una de sus ediciones más innovadoras con la renovación de varias escenas clave que reforzarán la inmersión del público en la representación del Vía Crucis de Cristo. Este acto, uno de los más destacados de la Semana Santa turolense, vuelve a convertir el Monte Calvario en un gran escenario natural donde se recrean los últimos días de la vida de Jesucristo.
La principal novedad de este año reside en la actualización de algunas de las escenas más emblemáticas, entre ellas la del Cirineo, uno de los momentos más intensos del vía crucis. En esta nueva versión, Simón de Cirene aparece integrado entre el público, lo que provoca una mayor interacción y diluye la barrera entre actores y espectadores. La escena gana así en realismo, haciendo que el asistente se sienta parte activa del relato.
La representación comenzará a las 17.00 horas, aunque desde las 15.45 los asistentes podrán acceder a una experiencia previa que permite conocer y tocar algunos de los elementos utilizados en la obra, como la corona de espinas, los clavos o el equipamiento de los soldados romanos. Esta iniciativa busca reforzar la autenticidad del montaje, mostrando el rigor histórico con el que se trabaja cada detalle.
UNA EXPERIENCIA MÁS CERCANA Y ACCESIBLE
Otra de las grandes novedades de esta edición es la mejora en la accesibilidad. Por primera vez, el evento contará con un dispositivo específico para que personas con movilidad reducida puedan seguir la representación en condiciones adecuadas. La organización ha habilitado un sistema logístico gratuito que permitirá disfrutar tanto del recorrido como de las escenas principales.
El presidente de la asociación, Mario Nuez, ha destacado que el objetivo es "seguir evolucionando sin perder la esencia", ofreciendo cada año nuevas formas de vivir una representación que se caracteriza por su intensidad sensorial. "El espectador no solo ve la obra, la siente: el frío, el viento, el sonido del martillo o el olor del romero forman parte de la experiencia", ha descrito.
El escenario, el Monte Calvario de Alcorisa, constituye uno de los grandes valores diferenciales del evento. Este espacio, con origen en el siglo XVI, alberga un vía crucis de 14 estaciones que se integra de forma natural en la representación, aportando un contexto histórico y paisajístico único.
FOTOGRAFÍA Y MEMORIA PARA COMPLETAR LA EXPERIENCIA
La propuesta cultural se completa con una exposición fotográfica en el Centro Cultural Valero Lecha, que recoge 60 imágenes en blanco y negro del fotógrafo local Abilio Andrés. La muestra ofrece una mirada íntima y emocional del Drama de la Cruz, captando gestos, miradas y detalles que permiten comprender la dimensión humana de la representación.
Desde su primera edición en 1978, el Drama de la Cruz ha evolucionado hasta convertirse en un referente cultural que moviliza a cerca de 300 vecinos y atrae a miles de espectadores cada año. La implicación del municipio es total, con un trabajo colectivo que se extiende durante meses en la preparación de vestuario, escenografía y organización.
Con la incorporación de nuevas escenas, mejoras técnicas y avances en accesibilidad, esta edición reafirma el compromiso de la organización por seguir innovando sin perder la autenticidad que ha convertido al Drama de la Cruz en una de las representaciones más singulares de la Semana Santa en Aragón.