Actualizado 17/12/2013 21:26 CET

Un artefacto de baja potencia explosiona en la Basílica de Pilar

Plaza del Pilar acordonada tras explotar un artefacto en la Basílica del Pilar
Foto: EUROPA PRESS

ZARAGOZA, 2 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un artefacto de baja potencia ha explosionado a las 13.50 horas de este miércoles, 2 de octubre, en la parte posterior del pasillo central de la nave correspondiente al altar mayor de la Basílica del Pilar de Zaragoza, sin causar daños personales y escasas afecciones materiales.

La nube de humo que se ha originado ha obligado al cierre temporal del templo, que ha sido desalojado por la policía, igual que la plaza, acordonando la zona. El Cabildo Metropolitano de Zaragoza espera que, tras la limpieza y ventilación del templo, este jueves pueda abrirse y retomar la actividad habitual.

En el momento de la explosión, había turistas, feligreses y dos monaguillos en el interior del edificio. Una de las personas que esperaba a la misa de las 14.00 horas, vecina de la capital aragonesa, ha explicado a Europa Press que se ha producido "una explosión infernal, se ha movido todo, han retumbado los cristales y todo se ha parado", para añadir que "han venido enseguida los policías y nos han dicho que 'fuera'".

Ha sido "un susto morrocotudo", ha indicado. También se han desalojado los juzgados situados en la plaza y el edificio del Ayuntamiento de Zaragoza, contiguo a la basílica, además de ordenar el cierre de los establecimientos comerciales y hosteleros.

El delegado del Gobierno en Aragón, Gustavo Alcalde, ha pedido este miércoles "prudencia" y "tranquilidad". Asimismo, ha asegurado que "en ningún caso" ha habido un segundo aparato. También ha comentado que "ha habido daños materiales", "principalmente, bancos, y, probablemente, algún desprendimiento que todavía está sin evaluar en profundidad".

La Policía está investigando todos los aspectos relacionados con la explosión, como la composición del artefacto y la posible autoría. En febrero de este año se produjo otra explosión de un artefacto en la catedral de la Almudena en Madrid, que fue reivindicado por un grupo anarquista, que manifestó que quería "dar caña a la monarquía borbónica en sus lugares sagrados".