La fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada impulsa una campaña en apoyo a la institución en Nicaragua

Publicado 19/09/2019 20:41:02CET
El sacerdote nicaragüense Cristóbal Gadea.
El sacerdote nicaragüense Cristóbal Gadea. - EUROPA PRESS

Un sacerdote narra su labor de mediación tras la movilización campesina y su trabajo diario de atención a 58 comunidades

ZARAGOZA, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada ha impulsado una campaña de apoyo a la labor de estas institución en Nicaragua, que incluye unas charlas impartidas por el sacerdote nicaragüense Cristóbal Gadea, que este miércoles ha visitado Zaragoza.

Gadea atiende a las comunidades indígenas más remotas del río Coco, al norte del país, y ha sido mediador en la región de Wiwilí entre la oposición y los grupos afines al presidente Daniel Ortega, tras las movilizaciones inicias en abril de 2018 en el país favor de los campesinos.

Desde la fundación han precisado que el objetivo es informar ya que consideran que hay que divulgar la situación del país para después poder pedir oración y ayuda económica para desarrollar diferentes proyectos, como la construcción de infraestructuras pastorales y facilitar los medios para el traslado de este sacerdote para llegar a las 58 comunidades que atiende, además de la sede de la parroquia, en el municipio de Wiwili de Jinotega.

Antes de impartir la charla en Zaragoza, Cristóbal Gadea ha explicado en declaraciones a los medios de comunicación que su labor pastoral supone "acompañar a las personas" y "llegar cada vez a más lugares", donde es preciso "organizarse, construir una capilla" y una estancia donde se pueda dar hospedaje, catequesis y repartir alimentos cuando hay reuniones.

Ha apuntado que se recoge dinero y materiales entre los feligreses, pero sus circunstancias económicas hacen imposible asumir todas las actuaciones precisas para lo que están recibiendo fondos de Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Igualmente, el sacerdote ha sido provisto con una lancha para poder desplazarse por el río Coco tanto para atender a comunidades de habla hispana, como indígenas, ahora denominadas pueblos originarios, a algunas de las cuáles solo puede acudir tres veces al año acompañado de un grupo de tres o cinco fieles ya que es el único sacerdote de la parroquia, a la que está destinado desde marzo de 2014.

Además, la fundación también ha facilitado dos Biblias traducidas al idioma indígena, comunidades que no tienen presencia sacerdotal en celebraciones como la Navidad o la Semana Santa. Gadea ha detallado que el lugar más alejado requiere de 16 horas de viaje para poder acceder a él. Ha comentado que a pesar del esfuerzo, "es gratificante verlos a ellos alegres y esperando esta celebración que tienen tres veces por año".

GRATIFICACIÓN

El padre Gadea ha apuntado que en estos lugares "hay capillas que se reconstruyeron después del huracán Mitch, que destruyó prácticamente todo", aunque sus cubiertas son de cinc y madera porque "no se ha podido hacer más".

El municipio de Wiwili de Jinotega tiene unos 12.000 habitantes y la parroquia, unos 700 fieles. En las comunidades de habla hispana que atiende el sacerdote viven unas 6.000 personas y 11.000 en las de los pueblos originarios, aunque no todos son católicos.

El sacerdote ha remarcado la disponibilidad de algunos fieles, que viajan con él durante 15 días o un mes, cuando se desplaza a la zonas más alejadas. "Van con alegría, quieren ir a esas misiones, aunque por sus condiciones de trabajo y familia parece que no podrían hacerlo" y "ayudar a predicar, dar catequesis y se encargan también de la música", ha relatado.

Además, ha señalado que hay familias que van durante uno o dos días en incluso durante tiempos más prologados a otras comunidades también para hacer misión. Es algo que a él le reconforta "y puede ayudar a los cristianos de otros lugares, como España", puesto que a pesar de las dificultades "mantienen la esperanza".

LABOR DE MEDIACIÓN

El sacerdote se ha referido también a la labor de mediación que desarrolló a raíz de las movilizaciones que tuvieron lugar en el país desde abril de 2018 ya que en su municipio se organizaron dos protestas opuestas.

Por un lado, a unos siete kilómetros de la entrada del poblado, un grupo opositor al gobierno solo dejaba acceder a la localidad cada cierto tiempo como medida de protesta para unirse a la movilización nacional que pedía democratización del país y el respeto a los derechos humanos y de los campesinos.

A estos, les pidió que "fueran lo más humanos posibles" y que dejaran pasar a niños y ancianos y los alimentos. Después, personas afines al gobierno organizaron zonas de paso en las tres entradas más inmediatas a la localidad e iban armadas, algo que generó "miedo y zozobra a la población", ha detallado Gadea.

A unos y otros les pidió "que hubiera un diálogo, que no hubiera violencia" y respetar a alguien, aunque pensara diferente, si bien llegó a haber tres muertes de opositores. Finalmente, los primeros se retiraron y a los pocos días lo hicieron los otros tres grupos. Él, por su parte, instó a unos y otros "a que no hubiera venganza".

Según ha dicho, es preciso "seguir haciendo oración y hablando con unos y otros para vivir el perdón, la fraternidad, la justicia, la verdad", aunque ha reconocido que recientemente ha habido dos muertes.

Por otra parte, ha comentado que la Iglesia actuó al inicio del conflicto como mediadora y testigo del diálogo nacional, que tuvo como sede el Seminario Nacional de Managua, algo que generó "un cierto descontento" ya que "había algunas personas que pensaban que no les favorecía la propuesta de diálogo y mediación, en concreto, a una buena parte de la gente afín al gobierno y eso nos afectó a nosotros".

Gadea ha apuntado que la situación de la Iglesia actualmente "no es una persecución abierta, pero hay cosas en las que no se le permite actuar" y debe evitar la "incomprensión" porque "se le ha difamado e insultado por parte de los afines al gobierno e incluso el presidente Daniel Ortega ha llegado a llamar a los obispos "golpistas, cuando fuero mediadores y testigos".

Asimismo, "hay instituciones de la Iglesia que no pueden operar como antes". Por todo esto, los obispos han enviado un mensaje en el que invitan "a buscar la verdad y el perdón como fundamento y camino de la paz" y "a querernos como hermanos y evitar cualquier forma de violencia como camino para solución de conflictos o lograr lo que queremos".

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