La portavoz del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero. - GOBIERNO DE ARAGÓN
ZARAGOZA 28 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de Gobierno de Aragón ha declarado este miércoles como inversiones de interés autonómico tres plantas de valorización y generación de biogás en los municipios de Lupiñén (Huesca), Agón (Campo de Borja) y Bujaraloz (Zaragoza), y otras tren de gestión de residuos no peligrosos y producción de biometano en San Esteban de Litera (Huesca), Calanda (Teruel) y Caspe (Zaragoza).
Las tres primeras están promovidas por la empresa Biogás Power, que prevé invertir 70,4 millones de euros y generar 210 empleos directos y 60 indirectos durante la construcción, y 45 empleos directos y 60 indirectos en la fase de operación.
En cuanto a las plantas de biometano, impulsadas por la compañía Ric Energy, la inversión asciende a 61,6 millones de euros y se estima la creación de entre 95 y 125 puestos de trabajo en la fase de construcción, 47 en la de operación y entre 47 y 60 en la logística.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, la portavoz del Ejecutivo, Mar Vaquero, ha destacado que estas plantas tienen el visto bueno de los respectivos ayuntamientos y que pueden ayudar a alcanzar el "pleno empleo" no sólamente en las localidades en las que se implanten, sino también en su zona de influencia.
NO SE VAN A PARALIZAR ESTAS PLANTAS
Preguntada por las molestias que generan este tipo de instalaciones, ha indicado que las plantas de biogás están "en auge", promueven la economía circular y la sostenibilidad, y que el Gobierno de Aragón "tampoco va a paralizarlas", aunque se van a reforzar las unidades de tramitación, teniendo en cuenta el efecto "importante" que tienen en el territorio.
Eso sí, ha dejado claro que "siempre y cuando cumplan con la normativa", supongan creación de empleo y sean "bien recibidos en el territorio", con el visto bueno de los ayuntamientos, aunque no sea "obligatorio", van a respaldar estos proyectos.
"Es una actividad que en estos momentos está en crecimiento", ha subrayado Vaquero, quien ha emplazado a una evaluación del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) las afecciones por olores.
"Son proyectos que nunca se van a impulsar si tienen una repercusión negativa, si producen un impacto ambiental, y lo que se valora es la generación de empleo y que son plantas generadoras de energías renovables", ha añadido, recordando que a estas plantas se les exigen "una serie de distancias" con respecto a equipamientos o infraestructuras que podrían verse afectadas por las molestias que generan.
BIOGÁS Y DIGESTATO
El proceso productivo de las futuras plantas en Lupiñén, Agón y Bujaraloz se basa en la generación de biogás a través de digestión anaerobia, mediante el tratamiento de subproductos orgánicos, y la posterior depuración del biogás para la obtención de biometano.
Los sustratos utilizados para la producción del gas renovable será residuos orgánicos de origen ganadero, agrícola y agroalimentarios. Los productos generados por la actividad de las tres plantas serán biometano y digestato, una enmienda orgánica de gran valor en la agricultura como fuente de nutrientes orgánicos, que será comercializada para su utilización en la agricultura.
Cada una de las tres plantas está compuesta por elementos de obra civil, instalaciones industriales y equipamiento técnico, distribuidos en distintas zonas funcionales, con unidad de recepción de materias primas y preparación, unidad de digestión y producción de biogás, purificación de biogás, y separación de las fracciones sólida y líquida del digestato.
Estas instalaciones industriales contarán con infraestructuras auxiliares, como acondicionamiento de accesos hasta la planta, tendido eléctrico para abastecimiento energético, y ramal de conexión a gasoducto, para inyectar el biometano producido a la infraestructura gasista existente.
BIOMETANO
En cuanto a las plantas de San Esteban de Litera, Calanda y Caspe, el objetivo es la producción de biometano procedente de fuentes renovables, mediante el tratamiento de residuos orgánicos, que puede ser inyectado a la red general de abastecimiento de gas.
Según el promotor, la previsión es que las plantas tengan un periodo de desarrollo y construcción de hasta 44 meses. El proyecto prevé una producción conjunta de biometano equivalente a 153.000 megavatios hora anuales y la reducción de más de 90.000 toneladas de CO2 al año.
Cada una de las tres instalaciones comprende una nave de recepción y tratamiento de residuos orgánicos biodegradables y la correspondiente planta de producción de gas renovable.
Los productos generados por la actividad de la planta serán el biometano o gas renovable y el líquido digerido.