ZARAGOZA 2 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Zaragoza ha autorizado este lunes a la empresa Becton Dickinson la transmisión a otra compañía de la parcela que en su día adquirió al Ayuntamiento zaragozano en el Polígono Empresarium (La Cartuja) en una licitación pública por la que desembolsó 3.755.061,97 euros.
Ahora, la Becton Dickinson transmitirá dicha finca a otra multinacional para que pueda ser utilizada para un nuevo proyecto industrial que generará actividad económica y nuevos empleos en la capital aragonesa.
"Seguimos atrayendo nuevas inversiones a Zaragoza", ha apuntado la alcaldesa de la ciudad, Natalia Chueca, quien ha ensalzado la importancia de "la colaboración institucional entre el Consistorio y el Gobierno de Aragón" para "trabajar de la mano y afianzar la industria tecnológica" en la capital aragonesa.
La autorización se concede al amparo de lo previsto en el Pliego de Cláusulas Económico-Administrativas que reguló la enajenación del suelo, que establece la necesidad de autorización municipal previa para cualquier transmisión.
Así, el acuerdo aprobado esta mañana por el Gobierno municipal se fundamenta en la concurrencia de una causa justificada de carácter empresarial, derivada de un cambio estratégico sobrevenido en la red industrial de la compañía y de una evolución de la demanda distinta a la inicialmente prevista.
Desde la perspectiva del interés general, el Gobierno de Zaragoza considera que esta decisión es compatible con los fines del patrimonio municipal de suelo, al evitar la infrautilización prolongada de suelo industrial estratégicamente ubicado y facilitar la implantación de nuevos proyectos empresariales, con el consiguiente impacto positivo en la actividad económica y el empleo.
Becton Dickinson ha acreditado en el expediente el cumplimiento de las obligaciones esenciales asumidas en el contrato, entre ellas el abono íntegro del precio de adjudicación y la promoción directa de la edificación.
En la parcela desarrolló la fase 1 del proyecto industrial, consistente en una planta cuyas instalaciones se encuentran prácticamente finalizadas y listas para albergar una actividad económica.
Con su cambio de estrategia internacional, el proyecto quedó relegado y será ahora otra compañía internacional la que genere actividad en dicha planta.
La autorización de la transmisión entre las compañías no supone la desaparición de las cargas ni de las condiciones que pesan sobre la finca, ya que la entidad adquirente deberá subrogarse íntegramente en todos los derechos y obligaciones derivados del pliego que rigió la licitación municipal.
El acuerdo establece asimismo que, una vez formalizada la transmisión, deberá aportarse al Ayuntamiento copia de la escritura pública correspondiente, a efectos de conocimiento de la entidad adquirente y de control del cumplimiento de las condiciones establecidas.