Mirambel abrirá en agosto el nuevo centro de interpretación de vida monacal

Publicado 16/05/2015 11:59:58CET
Centro de interpretacion monacal de Mirambel
COMARCA DEL MAESTRAZGO

MIRAMBEL (TERUEL), 16 May. (EUROPA PRESS) -

La localidad turolense de Mirambel, en la Comarca del Maestrazgo, está llevando a cabo obras de rehabilitación en el Convento de las Monjas Agustinas, con el objetivo de convertirlo en un centro de interpretación de la vida monacal en la Edad Moderna y Contemporánea. Podría abrir sus puertas a mediados de agosto.

Se trata de un edificio de tres plantas con una superficie de más de 1.000 metros cuadrados que fue levantado en el siglo XVI. Las religiosas lo cerraron en la década de los años 80, y desde entonces, no se ha vuelto a abrir.

El propósito con las actuales obras es convertir el convento en un centro de interpretación de la vida monacal desde que abrió en el siglo XVI hasta su cierre. Para ello, se podrán visitar las celdas, subir a la torre, ver el campanario o contemplar las celosías, entre otras cosas.

Así lo ha asegurado, en declaraciones a Europa Press, el alcalde de Mirambel, Javier Ferrer, quien ha explicado que la propiedad del convento corresponde, por un lado, al obispado y por otro, a las monjas agustinas. "El primero nos cedió su uso hace unos ochos años, mientras que las religiosas también, salvo una pequeña parte, el pasado 2014".

Ferrer ha asegurado que el convento es uno de los atractivos arquitectónicos de Mirambel por "su particular estilo característico de la zona". "Nuestro pueblo se fundó en el siglo XIII y poco a poco, familias de nobles establecieron palacetes de verano en el municipio y fue junto a ellos donde se construyó el convento".

En cuanto a las actuaciones, el alcalde ha recordado que hace dos años fue rehabilitada la cubierta. Las obras actuales, iniciadas el pasado mes de abril, se van a centrar en los accesos para acondicionarlas a personas minusválidas. "También vamos a acondicionar una zona concreta para que albergue la oficina de turismo", ha apuntado.

La intención es continuar actuando en el futuro, ha reconocido, ya que es un "edificio que tiene un gran problema de humedades y necesita mejoras".

REVULSIVO TURÍSTICO

Ferrer ha confiado en que el edificio pueda convertirse en un "revulsivo turístico" para Mirambel, donde viven 130 personas. "Contamos con un conjunto arquitectónico único pero nos faltaba un edificio que se pueda visitar por dentro".

Además, ha adelantado que, gracias al convento, se podrá crear un puesto de empleo fijo que ofrecerá una jornada completa en verano y de jornada reducida en los meses de invierno.