El presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, saluda al obispo de Barbastro-Monzón, monseñor Ángel Pérez. - DGA.
Javier Lambán cree que este espacio podría ser uno de los más importantes de la Comunidad Autónoma con las piezas que ahora alberga
BARBASTRO (HUESCA), 21 (EUROPA PRESS)
El Museo Diocesano de Barbastro exhibe desde este martes 66 obras recuperadas de las parroquias del Aragón Oriental, nueve meses después de que regresaran las últimas obras pertenecientes a la Diócesis de Barbastro-Monzón que se encontraban en Lérida.
De estas obras, 49 se incorporan a la colección permanente y el resto se ha instalado en la sala de temporales, un espacio en el que irán rotando todas las obras que estén en condiciones de poder ser exhibidas.
El presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, que ha participado en la inauguración de la muestra, ha puesto de manifiesto su "satisfacción" ante lo que supone "un logro fruto de la colaboración institucional", que ha permitido al Gobierno de Aragón cumplir uno de los mandatos que establece el Estatuto de Autonomía en favor de la protección del patrimonio cultural de la Comunidad Autónoma, el que ha ejercido con firmeza con los bienes de Sijena y también colaborando con la Diócesis en que retornasen los que ahora pueden verse en su sede natural
A su juicio "es un acto de justicia, en sentido formal y más amplio del término, en tanto que los bienes que durante siglos fueron custodiados por curas y vecinos, fueron arrebatados contra su voluntad y trasladados a Lérida donde nunca fueron expuestos, además".
Lambán ha dicho que la ubicación de estas piezas en el museo barbastrense "se inscribe en la política llevada a cabo por la DGA desde la aprobación del Estatuto" de conservación del patrimonio y recuperación de las obras de arte que "por unas razones u otras han estado ausentes de Aragón" y ahora vuelven tras las actuaciones judiciales y los acuerdos.
Tras muchos años de litigios, por fin se pueden contemplar en el Museo Diocesano de Barbastro en un día histórico en el que ha concedido todo el protagonismo, reconocimiento, gratitud y orgullo al obispo de Barbastro, Ángel Pérez, por su "valentía y arrojo" en la decisión de exigir la vuelta de los bienes.
Para Lambán, "el de hoy es un acto también de contribución a la Historia del Arte de Aragón que no solo cuenta con grandes nombres o lugares, sino con muestras que han estado oscurecidas durante años y ahora son estudiadas, mostradas y difundidas, sirviendo de refuerzo al orgullo patrio".
El presidente aragonés ha adelantado que seguirá trabajando para recuperar las pinturas murales de Sijena y albergarlas en su museo donde se sigue invirtiendo en su acondicionamiento. Igualmente, se trabaja en la rehabilitación y recuperación para su contemplación de obras del Viejo Reino de Aragón. En el proyecto de recuperación de los Panteones Reales en San Victorián, San Juan de la Peña y Villanueva de Sijena, se va a invertir más de 2 millones de euros en 2022.
EXPOSICIÓN
La incorporación de estas piezas completa el discurso museográfico inicial del Museo. Cuando se inauguró el 15 de diciembre de 2010, lo hizo con los "huecos" que debían ocupar las principales obras aragonesas por recuperar.
Ahora, esas obras de arte ya ocupan sus espacios y el contenido global del Museo es completamente representativo de la integridad diocesana, de su historia, arte, territorio y devoción. En estos momentos, el Museo se convierte en uno de los referentes aragoneses de pintura gótica, pero también de identidad aragonesa.
El Gobierno de Aragón invirtió 10 millones de euros en el Museo de Barbastro para que los bienes retornados, algunos de ellos con la catalogación de Bien de Interés Cultural, tuvieran un espacio "digno y totalmente equipado para mostrar a toda la ciudadanía estas obras de arte".
Tal y como ha explicado Javier Lambán, muchas de las obras que han pasado a integrarse en los fondos del Museo Diocesano corresponden a una zona que durante la Edad Media fue un foco de creación muy importante en torno a las localidades de Benabarre, Graus o Roda de Isábena, cuya influencia se extendía por un territorio amplio".
"Este museo pasa a ser uno de los más importantes de la Comunidad con la exposición de estas obras", ha aseverado Lambán, quien ha recordado que en la zona oriental de Aragón hubo "artistas deslumbrantes".
La apertura al público de esta exposición pone fin a un proceso que ha durado más de 25 años. El litigio, en el que el Gobierno de Aragón ha actuado como coadyuvante de la Diócesis de Barbastro-Monzón, concluyó el pasado mes de marzo, tras la sentencia dictada por el Juzgado de Instrucción número 1 de Barbastro.
La decisión judicial supuso la entrega de las últimas 41 obras de arte que faltaban para completar el total de 111 bienes eclesiásticos perteneciente a las parroquias del Aragón Oriental que habían permanecido en Lérida.
La muestra inaugurada este martes va a permitir contemplar bienes que durante muchos años han estado fuera de sus lugares de origen, desde donde fueron extraídos a finales del siglo XIX o muy a principios del XX.
Las piezas pertenecientes a 43 parroquias del Aragón oriental volvieron a Barbastro merced a la sentencia dictada por el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Barbastro en diciembre del año 2019 y que daba la razón a la Diócesis de Barbastro-Monzón en su petición de recuperar 111 bienes pertenecientes a estas parroquias y que durante muchos años habían permanecido en el Museo de Lérida.
PATRIMONIO
Los 111 bienes eclesiásticos de las 44 parroquias orientales de Aragón volvieron a su hogar, El Museo Diocesano de Barbastro-Monzón, el pasado mes de marzo. Se puso así fin a un litigio judicial que ha enfrentado durante 25 años a la diócesis altoaragonesa con la Diócesis de Lérida.
El Gobierno de Aragón fue coadyuvante en la demanda de devolución de los bienes por no ser propietario de las 111 obras, que son titularidad de las parroquias de la diócesis de Barbastro-Monzón, y participó en esta causa como tal a raíz de la demanda interpuesta por los servicios jurídicos de la Diócesis en febrero de 2018 al Museo Diocesano y Comarcal de Lérida.
El proceso ha acumulado más de 25.000 folios y ha sido Ángel Pérez el primer obispo que se planteó recurrir a la justicia para reclamar el retorno de los bienes, lo que contó con el apoyo expreso del presidente de Aragón, vaticinado además ya en enero que se estaba próximo al feliz día, tras las sucesivas victorias judiciales.
El litigio dura 25 años. De acuerdo con el decreto Illerdensis-Barbastransis de finium mutatione, de 15 de junio de 1995, el patrimonio de las parroquias aragonesas transferidas de la diócesis de Lérida debía retornar a las parroquias propietarias.
Se inició así un largo proceso eclesiástico en el que, en diferentes instancias --la última fue el decreto definitivo del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica--, se obligaba la devolución a tierras aragonesas. Al no ejecutarse lo dictado por la Iglesia, se recurrió a los tribunales civiles como última alternativa.
Lambán ha avanzado que el próximo mes de enero se reunirá con su homólogo catalán, Pere Aragons, en Barcelona, y ha confiado en que "esa especie de deshielo en las relaciones institucionales" permita resolver fuera de los tribunales los asuntos pendientes.
COMUNIDADES HERMANAS
El obispo de Barbastro-Monzón, monseñor Ángel Pérez, ha considerado que "hay muchos proyectos que podríamos establecer entre comuidades hermanas", subrayando que muchos aragoneses están trabajando en Cataluña y que la mayoría de los visitantes foráneos de los museos aragoneses son catalanes. "O vamos todos a una o nos comerán el pan del morral, no unos u otros: todos", ha avisado Pérez.
Ha elogiado a los habitantes de los pueblos más pequeños de la diócesis barbastrense, quienes han transmitido a sus descendientes la fe y "han mantenido no solo los pueblos, sino también las tradiciones, las romerías, la cultura".