La Policía investiga el robo de un incunable del siglo XV en la Catedral de Huesca

Catedral de Huesca
AYTO - Archivo
Publicado 05/07/2018 18:35:29CET

HUESCA, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional está investigando la desaparición de un incunable del siglo XV que se encontraba en el archivo de la Catedral de Huesca. El documento, de 1477, escrito en latín y firmado por el rey de Aragón, Fernando II, indica que "se han de derribar las mezquitas que queden todavía en pie para reorganizar el urbanismo de Huesca y, además, para evitar que los musulmanes sean reincidentes en su culto anterior".

Así lo han explicado a Europa Press fuentes de la Diócesis de Huesca, al subrayar la "importancia" que tiene este documento histórico no solo para la Catedral de Huesca, sino para el conjunto de Aragón y de Europa.

El actual archivero de la Catedral oscense trabaja con este incunable de 1477 que ha protagonizado también uno de los artículos de la revista 'Argensola', que edita el Instituto de Estudios Altoaragoneses, firmado por el doctor en Historia de la Universidad de Zaragoza, Miguel Ángel Pallarés.

"No hace mucho tiempo, al solicitarlo un investigador para cotejarlo", se dieron cuenta de que no aparecía y, en un primer momento, pensaron que se podría haber depositado en otro lugar del archivo. Sin embargo, "se ha mirado reiteradamente" y este incunable zaragozano no ha aparecido, por lo que se decidió denunciar su robo.

El documento es una monitoria (amonestación) para que los musulmanes de Aragón y Navarra derriben las zomas (minaretes) de las mezquitas desde donde se invocaba a Mahoma en la llamada a la oración.

EVITAR SE SUBASTE

Al formalizar la denuncia ante la Policía Nacional se han aportado fotografías del documento así como la información y datos de los investigadores que han acudido al archivo de la Catedral para consultar documentos.

Al archivo acuden investigadores españoles y "llegados de todo el mundo", de países como Alemania, Países Bajos o Estados Unidos, y "es gente especializada en documentos catedralicios", que deben identificarse y "cumplimentar un protocolo" para acceder a los documentos que allí se conservan.

Al dar a conocer este robo se intenta, además, facilitar la búsqueda del documento y evitar que se pueda poner a la venta en subastas o anticuarios.