Quirónsalud Zaragoza incorpora un sistema para prevenir la caída del pelo durante la quimioterapia. - QUIRÓNSALUD
ZARAGOZA 22 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Hospital de Día Quirónsalud Zaragoza ha incorporado el sistema de enfriamiento del cuero cabelludo de Paxman, una solución eficaz que ayuda a prevenir y reducir la caída del cabello durante la quimioterapia, uno de los efectos secundarios que más impacto emocional genera en los pacientes oncológicos.
Más allá de la cuestión estética, para muchas personas conservar el cabello supone poder mantener su rutina, su privacidad y una sensación de control en un momento especialmente difícil, ha informado Quirónsalud.
El proceso es indoloro, aunque durante los primeros minutos puede generar cierta sensación de frío que suele remitir a medida que el paciente se adapta. Está indicado para pacientes adultos con tumores sólidos, como cáncer de mama, ginecológico, de pulmón o de próstata, entre otros.
El tratamiento consiste en la colocación de un gorro de silicona conectado a una unidad de refrigeración que hace circular líquido a través de él, enfriando el cuero cabelludo antes, durante y después de cada sesión de quimioterapia. Este descenso controlado de la temperatura desencadena varios mecanismos que protegen el folículo piloso.
Por un lado, el frío estrecha los vasos sanguíneos del cuero cabelludo, de modo que llega menos cantidad de fármaco a los folículos; por otro, ralentiza la actividad de las células del folículo piloso, haciéndolas menos vulnerables a la acción de la quimioterapia.
El sistema cuenta con marcado 'CE Clase IIa', certificación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) estadounidense y cumple normas internacionales de calidad como la ISO 13485 y la IEC 60601. Ya se utiliza en más de 65 países y está implantado en más de 55 hospitales españoles.
EFICACIA Y SEGURIDAD
En España, la eficacia de esta tecnología ha sido estudiada por la Red de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (RedETS) del Ministerio de Sanidad, cuyas conclusiones confirman que reduce de forma significativa la alopecia inducida por la quimioterapia en tumores sólidos y mejora la calidad de vida de los pacientes.
El nivel de conservación del cabello varía en función de diversos factores, principalmente el tipo y la dosis de fármaco quimioterápico, además de la respuesta biológica de cada paciente.
Según el mayor registro elaborado hasta la fecha sobre esta técnica, con datos de más de 7.400 pacientes, un 53% conservó al menos la mitad de su cabello y, en el 56 % de los casos, no fue necesario cubrirse la cabeza.