La Senda Amarilla será espacio de creación artística para que el pueblo de Ainielle no caiga en el olvido

Señalización en el sendero de Ainielle (Huesca)
DIPUTACIÓN DE HUESCA
Publicado 01/10/2018 18:41:38CET

HUESCA, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Asociación O Cumo celebra a principios de otoño, y desde hace doce años, la marcha senderista que recorre el camino entre Oliván y Ainielle y que se conoce como 'La senda amarilla'. El nombre proviene del libro de Julio Llamazares, 'La lluvia amarilla', en el que narra el abandono de este pueblo del Sobrepuerto. Este año la Diputación Provincial de Huesca (DPH) se une con el proyecto cultural ViSiONA para recuperar desde la creación artística la memoria de Ainielle.

Desde el programa, que en esta ocasión quiere ofrecer nuevas caras de la despoblación, se propuso al artista visual Albert Gusi, quien también es director de Grisart, la Escuela Internacional de Fotografía de Barcelona, el reto de llevar a cabo alguna intervención artística durante esta jornada que tendrá lugar el 6 de octubre y para la que también se cuenta con la colaboración del profesor y escritor Enrique Satué.

Para 'La Senda Amarilla' este artista, que trabaja el paisaje a través de la fotografía, plantea dos acciones artísticas "poéticas, muy sencillas, y aunque no dejan rastro, muy bellas". Es un artista que prefiere lo efímero y aunque se acerque al land art por el hecho de intervenir en la naturaleza, prefiere "pasar por encima como un gato y dejar esa huella solo en el ámbito del registro fotográfico o audiovisual".

La primera acción que se desarrollará la ha llamado 'Rememorar'. Esta idea surge del libro de 'La memoria amarilla', en el que Enrique Satué explica que los cencerros y los trucos del ganado en el valle anunciaban que los jóvenes y los hombres volvían a Ainielle después de estar en las tierras bajas.

Por eso, se va a proponer a todos los participantes que pongan en su mochila un cencerro "para recuperar, para rememorar, para revivir en este valle este sonido que subía la alegría y la felicidad" para que "cada paso sea una nota musical, un pervivir un sonido que lleva más de medio siglo desaparecido", ha explicado Gusi.

'Pervivir' es precisamente la segunda intervención artística, en este caso centrada en la única ventana que resiste en la antigua escuela de Aineille. Allí se colocará una persiana, "que no es del Pirineo aragonés, sino que una mediterránea, alicantina, de color verde, con una cuerda larga a la que se unirán más cuerdas de las gentes que quieran participar en esta idea", es como anima Gusi a implicarse este fin de semana. Las inscripciones se pueden realizar desde la web 'ocumo.es'.

"NO BAJAR LA PERSIANA"

El primer significado de esta acción, tal como ha apuntado el artista catalán, es "el de no bajar la persiana, no permitir que nos olvidemos definitivamente de Aineille y de sus gentes, de sus antiguos alumnos y de esta escuela".

Pero a su vez, el hecho de que provenga de otro territorio, representa "la deslocalización y la despoblación". Los trabajos de Gusi tienen un trasfondo reivindicativo, de ahí que estará abierta para dejar a la luz "el estado actual de la antigua escuela que había sido albergue, pero que se quemó y que, desgraciadamente, está cayendo".

La larga cuerda "nos va a marcar un camino de muchas cuerdas, de muchos nudos, de muchos apoyos, de solidaridad, que nos lleva a esa voluntad de no dejar bajar la persiana de la escuela de Ainielle", ha manifestado Gusi, que aporta a sus trabajos una mirada muy intensa a la vez que muy lúdica y participativa, con un punto de vista siempre positivo pero cuestionando siempre el uso que se hace del territorio.

CULTURA LOCAL

El día anterior, el 5 de octubre, Albert Gusi estará en las Escuelas de Oliván, donde ofrecerá una proyección y charla basadas en sus creaciones artísticas y principalmente en las montañas y el arte.

ViSiONA serán hasta quince propuestas diferentes y esta semana también inicia su vertiente formativa con un encuentro entre agentes culturales que durante la jornada del jueves en la DPH tratarán de analizar y definir la relación entre arte y territorio, done la cultura local tendrá protagonismo.

Estará a cargo del mismo artista, Albert Gusi, que a este faceta su faceta suma la de gestor cultural, donde utiliza un aprendizaje muy experimental con el que consigue que el arte contemporáneo llegue a diferentes públicos y que estos pierdan el miedo a este acercamiento. En esta sesión formativa se abordarán nuevas tendencias de proyectos de arte visual vinculados al territorio y se incidirá en la dinamización del propio entorno a través de la cultura contemporánea.