Torreciudad acoge a unos 3.000 latinoamericanos durante el Encuentro Mariano de los Pueblos de América

Actualizado 04/05/2008 21:58:01 CET

TORRECIUDAD (HUESCA), 4 May. (EUROPA PRESS) -

Gauchos, charros, incas... y así hasta unos 3.000 hispanoamericanos residentes en toda España se están dado cita hoy, domingo, en el VIII Encuentro Mariano de las Familias Latinoamericanas que acoge el Santuario de Torreciudad.

Se trata de la convocatoria más multitudinaria que tienen estas familias en nuestro país y que acuden hasta el santuario oscense (desde Vigo, Granada, Valencia, Madrid, Barcelona e incluso de la ciudad alemana de Colonia, como el caso de una veintena de mexicanos) ataviados con sus trajes populares para rememorar tradiciones, folclore y devoción durante una jornada multicolor.

Desde hace ocho años, todas estas familias vienen peregrinando hasta el Santuario de Torreciudad, siempre el primer domingo de mayo, para rezar a la Virgen bajo las más de veinte advocaciones marianas procedentes del continente latinoamericano (como Ntra. Sra. de Urkupiña de Bolivia, la Reina de la Paz de El Salvador, la Virgen de la Valvanera de Colombia, del Quinche de Ecuador o Guadalupe en México) y que han llevando hasta Torreciudad para su manifestar su devoción.

Especialmente emotivo ha sido el momento en el que las asistentes han procedido a entrega de las ofrendas a la Virgen, depositando sobre el altar de la iglesia recuerdos de diferentes países como flores del Perú, frutos y productos típicos de Bolivia, banderas de distintos países o regalos como la figura de un niño Jesús procedente de República Dominicana.

Los actos han estado presididos, en lo eclesiástico, por Mons. Jesús Catalá, obispo de Alcalá de Henares y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral, que durante la homilía de la Misa ha recordado la festividad de la Ascensión como "el regreso "triunfante de Jesucristo a la Patria de donde salió".

Catalá ha explicado que, "El ha salido del ambiente celeste, asumiendo nuestra naturaleza humana y siendo Dios se ha hecho nada, como nosotros. Después de morir en la Cruz por amor a nosotros, por la redención de nuestros pecados, regresa a su Patria. Esto es lo que celebra hoy la liturgia, la Ascensión de Jesucristo a los Cielos, ha cumplido su obra y vuelve otra vez a la Patria".

Seguidamente, ha dicho que "nuestra verdadera patria no está aquí, nuestra verdadera patria es el Cielo, donde Cristo nos ha preparado un sitio para estar con él. Muchos de vosotros estáis viviendo la experiencia de haber salido de vuestra querida patria, que es precisamente lo que dice uno de los textos de hoy: "Jesús salió de su patria celestial por amor a nosotros", y tal vez, por esta experiencia vuestra, podéis entender mejor lo que significa la fiesta de la ascensión, con vuestra presencia hoy en este precioso Santuario de Torreciudad".

Por este motivo, Mons. Catalá también ha pedido a los presentes "anhelar no sólo la patria chica, terrena, sino que aspiremos de verdad a la patria del cielo, donde el Señor nos ha precedido y nos espera con los brazos abiertos, junto con su Madre, para darnos el abrazo de amor, de comunión y de cariño, porque esa es la patria verdadera que nos espera".

"Vivid, por tanto, donde os encontréis, la fe que profesáis para que toque todos los aspectos de vuestra vida. El Papa, nos lo recordaba no hace mucho, en un discurso, que cuando la fe toca todos los aspectos de la vida es cuando el cristiano experimenta la transformación que produce la fe. Nuestra religiosidad no puede reducirse a 'alguna' fiesta, nuestra religiosidad debe permear todos los aspectos de nuestra vida".

En otro momento, el obispo de Alcalá de Henares también se ha referido al mensaje de san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei e impulsor del Santuario de Torreciudad, "cuando decía que la santidad es la llamada que Dios nos hace a todos; independientemente de nuestra condición, etnia, raza, cultura o profesión. Todos estamos llamados a la santidad, a participar de la obra salvífica del Señor".

En estos momentos, durante el almuerzo campestre que tiene lugar en los alrededores del centro de peregrinaciones, se está celebrando un festival de música latina por países, en el que grupos y asociaciones como Qori-Inkas, Guarmi y Galápagos ponen la nota folclórica bailando danzas y canciones tradicionales de Nicaragua, Ecuador y Colombia, entre otros lugares.

La jornada se está desarrollando dentro de un ambiente festivo y de hermanamiento, en el que destaca la confraternización entre compatriotas. Por su parte, el rector del Santuario de Torreciudad, Javier Mora-Figueroa, ha resaltado que el encuentro "surge con el objetivo de reforzar los lazos culturales entre España y Latinoamérica, valiéndonos de la riqueza y diversidad cultural existente en ambos continentes.

Por eso --añadió Mora-Figueroa-- con esta celebración se ahonda en los vínculos comunes que compartimos, pero también desde la diversidad de manifestaciones culturales y multiplicidad creativa de sus países de origen".

Según explicaba uno de sus impulsores, el colombiano Germán López "se trata de un día muy especial, en el que los inmigrantes hispanoamericanos tenemos la oportunidad de revivir nuestras tradiciones, rodeado de compatriotas y de otros hermanos latinoamericanos".

López resalta que es una manera de "apreciar y recordar la fiesta de color y originalidad de las diferentes naciones y regiones de nuestros países de América: todos se suman a la fiesta a los pies de su Madre del Cielo", explicaba este inmigrante afincado en Zaragoza desde hace veinte años.