ZARAGOZA 3 Jul. (EUROPA PRESS) -
El futuro corredor verde de las riberas del río Huerva a su paso por Zaragoza contará con un sistema de videovigilancia de última generación integrado por 40 cámaras de seguridad blindadas frente a los actos vandálicos, dotadas de iluminación infrarroja e integradas en el paisaje, que emplearán la inteligencia artificial para monitorizar comportamientos sospechosos y delictivos y estarán conectadas con la Policía Local.
"Cuando trabajamos en este corredor verde, lo que queríamos es que fuese plenamente utilizado por los zaragozanos a cualquier hora del día y para ello debe resultar seguro y que no haya ningún vecino que no quiera pasear por el nuevo Huerva porque tenga miedo a pasar por estas zonas o por los recovecos que se puedan generar a lo largo del recorrido", ha explicado la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca.
Así lo ha expresado en una rueda de prensa este viernes en la que ha dado a conocer el encargo a la sociedad municipal Ecociudad de la adjudicación y formalización de los contratos destinados a la implantación de este sistema de videovigilancia, dotada con un presupuesto de 328.120 euros.
El sistema contará con una altísima capacidad computación basada en analítica avanzada de vídeo, superando las prestaciones habituales del mercado. Si bien las propias cámaras realizarán un pretratamiento digital y obtención de metadatos, el grueso del procesamiento inteligente llevará a cabo en servidores centrales o nodos de computación reservados para esa función.
Para garantizar que esta tecnología no altere la paz del entorno natural se buscará el equilibrio perfecto entre el efecto disuasorio y carácter no intrusivo. Los 40 dispositivos contemplados --cámaras de tipo domo, bullet y equipos multisensor-- "se instalarán en infraestructuras ya existentes, como el alumbrado público, puentes o pasarelas, minimizando su tamaño y pintándose en los colores específicos que indique el Consistorio para favorecer su total integración visual", ha apuntado la alcaldesa.
Las cámaras operarán eficazmente incluso de noche, garantizando capturas de alta precisión con niveles de iluminación mínimos. Para situaciones de oscuridad total --0 lux--, los equipos cuentan con iluminación infrarroja integrada con un alcance mínimo de 20 metros, distancia que se ampliará para las cámaras destinadas a cubrir grandes explanadas. Algunos dispositivos alcanzarán resoluciones de hasta 20 megapíxeles, lo que asegura la posibilidad de identificar a las personas en los accesos, en el interior de los parques y pasarelas, y en la observación general.
Además, todos los equipos estarán blindados frente a actos vandálicos y las inclemencias meteorológicas, contando con protección mecánica IK10 --máxima resistencia a impactos--, grado ambiental IP66 frente a polvo y agua, y sistemas informáticos 'anti-tamper' capaces de detectar y notificar automáticamente cualquier manipulación física o intento de sabotaje.
El despliegue de la red se ha diseñado milimétricamente para evitar ángulos muertos en las zonas críticas y focalizarse en los principales accesos, parques e infraestructuras, en lugar de monitorizar indiscriminadamente la totalidad del trayecto fluvial.
Las áreas de actuación se han dividido en los dos grandes tramos. Así, en el primer tramo, el comprendido entre el Puente Blasco del Cacho y la Gran Vía, se instalarán 20 cámaras repartidas en el Parque Sopesens --3 cámaras--, el Parque Bruno Solano --5 cámaras--, la nueva pasarela y el Parque Emperador --8 cámaras--, y los entornos este y oeste del Puente de la Gran Vía --4 cámaras--.
En el segundo tramo, que va de la calle Miguel Servet a la desembocadura en el río Ebro, se priorizará el control en las áreas menos expuestas dado que se trama una zona de mayor densidad de edificios y tránsito.
Otra veintena de dispositivos de captura de imágenes protegerán el Parque Villafeliche, el tramo entre Camino de las Torres y el puente Jorge Cocci, la senda hacia la Pasarela 1, la conexión entre las pasarelas 1 y 2, y todo el trayecto hasta el Puente del Paseo Echegaray y la posterior desembocadura del río. En este segmento se pondrá un interés especial en áreas críticas de ocio nocturno, controlando su uso inusual o peligroso.
De forma paralela a la prevención de delitos, la avanzada tecnología multisensor la red aportará un servicio de incalculable valor para la gestión medioambiental de la ciudad.
"Diversas cámaras apuntarán directamente al cauce del río con labores de monitorización hidrológica, lo que permitirá anticipar y alertar sobre posibles crecidas del Huerva, activando protocolos de prevención temprana", ha explicado Chueca. Las imágenes y metadatos captados se transmitirán en tiempo real a instalaciones de la Policía Local de Zaragoza.
Para ello, el proyecto contempla una infraestructura de telecomunicaciones mediante redes de fibra óptica monomodo OS2. La alimentación eléctrica de todos estos dispositivos se realizará de forma limpia y eficiente directamente desde los switches Ethernet (tecnología PoE+ y PoE++).
Además, para evitar al máximo las molestias a los vecinos mediante la apertura de nuevas zanjas, el tendido compartirá las canalizaciones disponibles del nuevo alumbrado público --en tubos separados para evitar interferencias-- empleando cableado blindado electromagnéticamente de altas prestaciones.
PRIVACIDAD DE LOS VECINOS
Ese control de los movimientos no estará reñido con la garantía de la privacidad de los vecinos, asegura el equipo de gobierno de la ciudad. En ese sentido, la alcaldesa ha remarcado que este avanzado sistema disuasorio "no interferirá bajo ningún concepto en los derechos individuales".
El tratamiento de imágenes cumplirá escrupulosamente con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley Orgánica 3/2018 (LOPDGDD). La finalidad del sistema será única y exclusivamente la protección de bienes, prevención y seguridad ciudadana.
Se procurará evitar permanentemente grabación de recintos de titularidad privada, y en los casos donde la orografía o ubicación de la cámara provoque que entre en el plano la fachada de una vivienda o balcón, el sistema aplicará automáticamente e inalterablemente una "máscara negra" virtual que impedirá la captación de esas zonas, velando por la más estricta intimidad.
Todas las grabaciones serán eliminadas sistemáticamente tras un plazo máximo de 30 días, exceptuando aquellas sobre las que recaiga un requerimiento explícito por parte de la autoridad judicial o policial para una investigación en curso.
El Ayuntamiento procederá, del mismo modo, a la colocación de cartelería informativa visible en todos los accesos al entorno fluvial. "La legalización final estará sujeta, como marca la ley, a la autorización expresa de la Delegación del Gobierno tras el dictamen de la Comisión de Garantías de Videovigilancia de la Comunidad autónoma", ha recordado Natalia Chueca.
PROYECTO ESTRATÉGICO
La regeneración del río Huerva en su tramo urbano es un ambicioso proyecto de ciudad liderado por el Ayuntamiento de Zaragoza en alianza con el Gobierno de Aragón y la Fundación Biodiversidad, y está financiado en parte por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) con fondos NextGenerationEU. El proyecto supera los 31,9 millones de euros de inversión global.
La fase 1 de las obras (preparación del terreno) está finalizada y supuso una inversión de 8,85 millones de euros. Ahora, los operarios se centran en la fase 2 (el renacimiento urbano), que tiene una inversión de más de 23 millones de euros.
El impacto final será la transformación de 2,5 kilómetros de cauce, revalorizando un área total de 80.000 metros cuadrados en el corazón de la ciudad. Además, se crearán 8 parques fluviales --5 de ellos de nueva creación que suman 12.400 metros cuadrados y 3 espacios verdes históricos parcialmente renovados--.