El consejero municipal de Urbanismo, Víctor Serrano - EUROPA PRESS
ZARAGOZA, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Zaragoza y la empresa de armamento Instalaza han alcanzado un acuerdo por el que las instalaciones saldrán de la calle Monreal 27, en el Casco Histórico, para reubicarse en el antiguo polvorín de Cadrete, y en el actual emplazamiento se construirán 155 viviendas de las que 31 serán de públicas y las más de 2.300 que gestiona la sociedad Zaragoza-Vivienda; además tendrá dos locales que sumarán 900 metros cuadrados y una compensación económica cercana al millón de euros.
El consejero municipal de Urbanismo, Víctor Serrano, ha explicado este convenio "histórico" que se ha desatascado después de más de 20 años de negociaciones y que se ha acelerado en los últimos diez meses porque "aunque se empezó lejos" los responsables de la empresa han trabajado con "discreción, rigor y han sabido entender que era una operación para mantener los empleos al tiempo que la fábrica fuera de la ciudad y seguir generando riqueza".
Antes de que se traslade la empresa se tendrá que superar la tramitación administrativa tanto del convenio como de la modificación de los suelos en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Se precisará un mes de información pública el convenio para dar paso a la aprobación inicial que sería en febrero de 2026 y luego la definitiva un mes después.
En paralelo se acometería la modificación de los suelos de uso industrial a residencial en el PGOU que necesita unos cuatro meses y luego también la definitiva que llevaría el plazo a octubre de 2026.
Con el planeamiento y el convenio aprobados de forma definitiva se podría empezar a plantear el traslado de la empresa de armamento y después acometer la construcción de viviendas, equipamientos y zona verde.
MEJORAS
En rueda de prensa, Serrano ha detallado que el convenio permitirá elevar la edificación y densidad de los suelos para construir vivienda y supone una mejora sobre el intento de convenio urbanístico de 2010 que no llegó a prosperar y que recogía 160 viviendas frente a las 90 iniciales. Finalmente, serán 155 viviendas, de las que 31 serán públicas y de cesión al Ayuntamiento, que supone un aumento del 70 por ciento de la edificabilidad y del 72 por ciento en densidad.
Se trata del área de intervención E-7 que linda al noreste con el paseo de Echegaray y Caballero, al sureste con el conjunto Aloy Sala, al suroeste con una zona verde de superficie triangular al servicio del conjunto y con la calle Félix Rodríguez de la Fuente, y al oeste con la calle Monreal.
Desde la aprobación definitiva del PGOU han pasado más de dos décadas que contemplan la calificación de este ámbito como zona E, lo que suponía tolerar el uso existente industrial hasta su transformación a residencial por extinción o traslado de la actividad.
Con este acuerdo las cesiones de suelo pasan del 50 por ciento, unos 5.342 metros cuadrados, al 57,48 por ciento que son 6.140 metros cuadrados. Sin embargo la Sin embargo, la propuesta dotacional queda corta, en 2.321,60 metros cuadrados, y se propone compensarlo al Ayuntamiento con un local edificado de 900 metros cuadrados, repartido en dos plantas bajas de 450 metros cada una; la cesión al 20 por ciento de vivienda protegida; y una compensación económica por el suelo que falta en un primer informe municipal que se calcula en unos 987.000 euros.
EL ANTIGUO POLVORÍN
Por otro lado, el traslado de la actividad industrial de Instalaza en el barrio de Tenerías, a terrenos próximos al antiguo Polvorín de Cadrete, conlleva una contraprestación por parte del Ayuntamiento de Zaragoza.
Así, en el convenio se recoge la adecuación urbanística de los suelos del entorno del antiguo polvorín de Cadrete que es suelo no urbanizable y sujeto al área de defensa que conllevará una modificación del PGOU para acoger una nueva calificación y de este modo se impulsará la transformación de estos terrenos para albergar la empresa de armamento.
Para Serrano, esta operación urbanística "consigue desatascar un problema histórico generado hace más de 20 años". Sobre todo, "solventamos, una vez más, una reivindicación vecinal, que pedía el traslado del entorno industrial", ha subrayado.
Asimismo, se logra aumentar el patrimonio municipal con 31 viviendas públicas nuevas construidas, lo que "coadyuva con la regeneración urbana, porque esta actuación permitirá generar zonas verdes y que Aloy Sala deja de ser un conjunto urbano cerrado frente a una instalación industrial, y pase a ser un espacio abierto con un viario que conectará a los vecinos y dará acceso directo a la zona verde y al corredor del Ebro", ha remarcado Serrano.
Antes de concluir ha reiterado que este acuerdo es "bueno para la ciudad" y supone que desde Urbanismo, "se siguen desatascando problemas urbanísticos de la ciudad además de atender una reivindicación vecinal".
Se ayuda a avanzar en la estrategia de ciudad de que Zaragoza y Aragón se conviertan en un "referente y un hub de defensa" como también los son en logística y centros de datos, ha comparado.