Archivo - Un apicultor trabajando con sus colmenas - FEUGA - Archivo
ZARAGOZA 26 Abr. (EUROPA PRESS) -
El sector apícola de UAGA-COAG ha tachado de "postureo legislativo" la "decepcionante" modificación de la Directiva de la Miel presentada por la Comisión Europea hace unos días, que, llega tras años de demandas de cambio por parte de numerosas organizaciones agrarias y apícolas, tanto europeas como españolas, para una "correcta identificación" del país o los países de origen de la miel en su etiquetado.
Tras meses de espera, la Comisión ha presentado un texto "absolutamente decepcionante" en el que no se contempla nada más allá de la obligación de mencionar en las etiquetas el país o los países de origen en los que la miel ha sido recolectada, "algo que ya es obligatorio en España desde 2020 y que no ha solucionado ni los problemas de importaciones masivas de siropes y sucedáneos de miel al mercado español ni la existencia de mezclas sin orígenes comprobables en los lineales de las grandes superficies", ha indicado el responsable de sector apícola de COAG, Pedro Loscertales.
Este responsable de COAG ha explicado que el "grave" problema que existe en el mercado europeo de miel resulta de la confluencia de la aplicación de varias normativas comunitarias, y la modificación de esta Directiva suponía una buena oportunidad para la Comisión europea de "demostrar un mínimo compromiso" con el sector apícola, cosa que "no ha hecho", a juicio de este sindicato agrario.
Las empresas importadoras, envasadoras y comercializadoras de miel a gran escala "estarán frotándose las manos con esta propuesta", ha observado Loscertales para añadir que el Parlamento europeo y el Consejo "deberán demostrar en el trámite legislativo si están del lado de los consumidores y el sector apícola europeo o sirven a los
intereses del lobby de la industria envasadora".
Si la propuesta de la Comisión no es enmendada por el Parlamento Europeo y/o el Consejo, no supondría prácticamente ningún cambio para el sector productor respecto a la situación actual, ya que "no se plantea ningún cambio adicional" a la exigencia de mención en las etiquetas del país o los países de origen en los que la miel ha sido recolectada.
"Nada --ha lamentado Loscertales-- sobre señalar en las etiquetas los porcentajes de los países de origen de las mieles en casos de mezcla o la aplicación de tratamientos térmicos indeseables". Tampoco sobre redefinir la "miel filtrada" para evitar que sucedáneos de miel --como las mieles ultrafiltradas-- puedan seguir identificándose como verdadera miel en los lineales de las grandes superficies.
CONFUSIÓN AL CONSUMIDOR
Esta propuesta de modificación de la Directiva tampoco se enmarca en una revisión de toda la normativa que afecta a la miel y los productos apícolas que "posibilita la confusión" de los consumidores
de miel europea, como el Código Aduanero de la Unión.
"No aporta más que un titular en prensa que no conlleva cambios reales que protejan a las personas consumidoras y productoras de miel", ha concluido el responsable de COAG.
Loscertales ha confiado en que el ministro de Agricultura, Luis Planas, "cumpla" con lo expresado en pasadas semanas y lidere, durante la presidencia española de la Unión Europea, un cambio "drástico" de la propuesta en diálogo con el sector porque "así no nos sirve".
Loscertales se ha referido a las distintas declaraciones del ministro de Agricultura a lo largo de los últimos meses en relación a su interés en dar prioridad a la modificación de la Directiva de la Miel durante el segundo semestre de 2023 y que ésta sirva realmente
para dar transparencia al mercado de la miel.