ZARAGOZA 27 Sep. (EUROPA PRESS) -
El teniente de alcalde de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza, Antonio Gaspar, y el concejal de Equipamientos, Agustín Martín, acompañaron hoy a las entidades vecinales del barrio del Rabal para que conocieran la rehabilitada de la Casa Solans, o 'Casa de los Azulejos', como era conocida anteriormente en el barrio.
Nada más entrar, los vecinos y visitantes pudieron apreciar un jardín barroco y el exterior de la Casa Solans, decorada con columnas con motivos florales, hechas con mosaicos, y grandes ventanales y miradores que dan a la avenida Cataluña.
La Casa Solans está compuesta por 21 habitaciones, en las que en todas ellas se puede apreciar suelos con baldosas que simulan alfombras hechas a punto de cruz. Los suelos más majestuosos se encuentran en las habitaciones más importantes, como el salón, las habitaciones principales y el recibidor. En cambio, los suelos más "pobres" pertenecen a aquellas habitaciones donde estaba el servicio, como la cocina o el ático.
La empresa que llevó a cabo la restauración, Gótico, hizo un gran esfuerzo para encontrar parte del pavimento que estaba irrecuperable y tuvo que conseguirlo en Túnez, ya que en España la baldosa hidráulica ya no se fabrica.
Asimismo, también se conservaron los techos de escayola dorados y azules que simulan ser madera. Los pasillos en la Casa Solans son inexistentes, una habitación comunica con la otra y el hueco de las escaleras de caracol que tenía la casa ha sido aprovechado para construir un ascensor.
Una de las partes más curiosas es la habitación que dispone de un oratorio, en el que estaba instalado un retablo, supuestamente de los hermanos Albareda de Zaragoza. Al respecto, en la terraza de la Casa Solans ha quedado la marca, donde al parecer estaba construida una esfera dorada que ascendía del oratorio.
En el despacho, los visitantes pudieron ver los otros proyectos de rehabilitación que está llevando a cabo la Gerencia de Urbanismo y en los que se están invirtiendo 90 millones de euros, como la harinera de San José, la azucarera, ubicada al final de la avenida del puente del Pilar; el Seminario, el Palacio de Fuenclara, entre otros.
En este sentido, el Ayuntamiento está restaurando patrimonio histórico de diversas épocas y patrimonio industrial del último gran crecimiento que tuvo la ciudad de Zaragoza. El objetivo, según Gaspar, "es recuperar edificios del pasado y hacer que sean públicos y se utilicen para equipamientos para jóvenes, actividades culturales y que la gente los pueda visitar".
En cuanto a la Casa Solans, se trata de uno de los proyectos de rehabilitación que acometió el Ayuntamiento y en el que se invirtió aproximadamente 900.000 euros. "Finalmente, se ha convertido en lo que es y creo que merece la pena visitar este edificio modernista, de los años 20, que es posiblemente la única joya arquitectónica que se puede ver en Zaragoza de esa época", señaló Gaspar.
La casa estará abierta al público desde hoy, 27 septiembre, hasta el próximo 7 de octubre. Aunque, Antonio Gaspar explicó que dependerá de la demanda que las jornadas de puertas abiertas se puedan prolongar más allá de las fiestas del Pilar. Por el momento, ya hay "más de una veintena de colegios", que han concertado cita para visitar la Casa Solans, comentó el teniente de alcalde de Urbanismo.
El edificio va a ser provisionalmente sede del secretariado de Naciones Unidas para la Década del Agua (2005-2015), desde donde se coordinarán todos los programas del agua que lleve Naciones Unidas. Con el secretariado se empezará a trabajar en el mes de noviembre y "posiblemente a principios del año que viene se instale ya", indicó Gaspar. Únicamente, faltarían los trabajos previos de seguridad y otras instalaciones.
Una vez la sede del secretariado de Naciones Unidas se traslade al recinto de la Expo, se debatirá qué tipo de equipamiento se pondrá en la Casa Solans. Antonio Gaspar pretende que sea un edificio que continúe abierto y que "sea atractivo desde el punto de vista turístico de la ciudad y no sea un espacio cerrado".
HISTORIA DE LA CASA SOLANS
La Casa Solans es un edificio modernista que perteneció a la familia del industrial harinero Juan Solans y es un bonito ejemplo de la arquitectura civil zaragozana de principios del siglo XX.
La construcción del edificio data de 1921, obra del arquitecto Miguel Ángel Navarro, autor entre otros edificios de los almacenes "El Águila" en la calle Alfonso, del Hospital de la Cruz Roja, en la plaza de los Sitios, del Mercado de Pescados en la plaza de Santo Domingo, y del grupo escolar Joaquín Costa.
El inmueble estuvo a punto de desaparecer bajo la piqueta al ser declarado en ruinas en 1195. Tras evitar el derribo y aprobar su recuperación, se iniciaron las labores de rehabilitación casi artesanal que ha supuesto la recuperación de azulejos, pinturas y artesonados tras una inversión total de 860.000 euros.
Es un buen ejemplo de arquitectura modernista en la que destacan por su vistosidad los paneles de azulejos policromos de la fachada occidental, con las figuras de los signos del zodiaco. Esta vistosidad hizo que se le conociera popularmente en el barrio como la 'Casa de los Azulejos'.
Sin embargo, el dueño de esta casa nunca pudo disfrutar de esta joya arquitectónica, ya que murió antes de que estuviera terminada. Su viuda, Rafaela Aísa, estuvo viviendo en ella hasta la década de los sesenta. Una vez la viuda dejó la casa pasó a manos de algunos sobrinos, que la vendieron en 1970. Unos años más tarde, en 1988, fue declarada en ruinas. Y, por fin, en 2002 fue declarada Bien de Interés Cultural.