ZARAGOZA 11 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Patronato municipal de Educación y Bibliotecas del Ayuntamiento de Zaragoza ha puesto en marcha un servicio de voluntarios de bibliotecas, que asciende ya a cien personas, que colaborarán con algunas de las actividades que se desarrollan en la red municipal de bibliotecas de la ciudad.
Los objetivos del programa son promocionar la lectura en la ciudad, con la implicación de voluntarios en el desarrollo de algunas de las acciones que se impulsa en las bibliotecas públicas de Zaragoza.
Entre ellas destaca la coordinación y participación en los clubes de lectura, contar cuentos a los niños y a los hospitalizados, o acercar la lectura a personas con problemas de movilidad, dentro del programa "La biblioteca en casa", que se puso en marcha recientemente.
Este programa de préstamos a domicilio pone a disposición de los ciudadanos libros, DVD o películas, a aquellas personas que por razones de salud tengan reducida su movilidad y no puedan acudir a su biblioteca. Se trata de un servicio gratuito, que puede solicitarse llamando al 976 72 40 53, al centro Coordinador de bibliotecas. En estos momentos existen unos 80 beneficiarios de este programa, en su mayoría mayores, aunque existe algún niño.
Cualquier persona puede ser voluntario de bibliotecas, tan sólo es necesario ser mayor de edad, y tener inquietudes culturales, para formar parte, de este modo, de un proyecto de participación social innovador en Zaragoza.
Para ello sólo es necesario dedicar parte del tiempo libre de manera gratuita, cada persona según sus necesidades. El Patronato municipal de Educación y Bibliotecas asumirá los costes que pueda generar el desarrollo del programa, de manera que la actividad no suponga ningún gasto a los voluntarios que participen en el mismo.
La concejala de Educación del Ayuntamiento de Zaragoza, Concha Nasarre, explicó que "las bibliotecas públicas tienen que adaptarse a las necesidades y demandas de los usuarios reales y potenciales", por lo que se han puesto en marcha "nuevos proyectos como éste para lograrlo".
En otros países de la unión Europea, como Francia o el Reino Unido, los voluntarios de bibliotecas dinamizan buena parte de las acciones que estos centros desarrollan en la comunidad, generando nuevos servicios y acciones que sin su presencia serían imposibles. En España funcionan servicios similares en ciudades como Barcelona, A Coruña, Murcia, Guadalajara o Cuenca.
Es estas ciudades, el voluntariado de biblioteca participa en actividades como el préstamo a domicilio, los clubes de lectura, el voluntariado en bibliotecas escolares, ayuda en tareas escolares, biblioplaza, cuentacuentos, animación a la lectura, maratón de cuentos, voluntariado de lectura en Centros de Tercera Edad, y minibibliotecarios o actividades en colaboración con voluntarios infantiles.
En Zaragoza ya se han comenzado experiencias similares en algunos centros, como en la biblioteca Ricardo Magdalena, en la que personas mayores participaban contando cuentos a los más pequeños, con resultados muy satisfactorios.
Concha Nasarre apuntó que las bibliotecas "no sólo tienen la función de informar y formar, sino también una función social" por los que esta actividad se convierte en "un cauce para que los ciudadanos no sean sólo agentes pasivos sino activos".
Para la concejala de Educación "es importante crear este cauce de participación para el autoenriquecimiento de las personas", pero que también "va a enriquecer a la ciudad a través de una serie de actividades". Nasarre señaló también que "los voluntarios no van a quitar puestos de trabajo", ya que "realizan unas actividades diferentes, que sin su presencia no se llevarían a cabo".
El perfil de los voluntarios de bibliotecas no se encuentra definido, Concha Nasarre indicó que "hay gente de todas las edades, jóvenes y mayores, mujeres y hombres", si bien es cierto que recalcó que "hay muchos estudiantes sobre todo de biblioteconomía que lo toman como unas prácticas no remuneradas".
Además, Nasarre afirmó que "no hace falta tener una gran cultura", tan sólo ser "una persona a la que le guste leer", ya que existen entre los voluntarios "personas de todos los niveles formativos".