ZARAGOZA 4 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Casa Solans, ubicada en la avenida de Cataluña, ha recibido desde el pasado 27 de septiembre y hasta la fecha de hoy a 5.000 visitantes, por ello, el Área de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza decidió mantener las jornadas de puertas abiertas después de las Fiestas del Pilar, del 16 hasta el 29 octubre.
En estos momentos, la Casa Solans recibió en torno a 5.000 personas. El mayor número de visitantes se produjo en la mañana del pasado domingo, 1 de octubre. Así, se intensificará el horario de visitas y se organizará mejor para que no se produzcan avalanchas de gente a través de un número para saber cuándo deben venir.
Según el teniente de alcalde de Urbanismo, Antonio Gaspar, la Casa "no puede absorber toda la avalancha de gente que ha venido", ya que tiene una capacidad de entre 20 y 25 personas y "hay dos días, tanto de centros escolares como de particulares, que están en lista de espera". Por ello, Gaspar espera que todo el proceso que se está llevando de reserva de horas y de visitas sirva "para llenar ese espacio --del 16 de octubre hasta final de mes-- y no se produzca la aglomeración que se está registrando en estos momentos"
Antonio Gaspar destacó la visita de personas de todo tipo, desde los más pequeños hasta personas más mayores que "cuando eran jóvenes estuvieron jugando en esta casa hace 40 años" e, incluso, personas que han sido descendientes de los propietarios de la casa, como "sobrinos de la dueña".
Asimismo, el teniente de alcalde de Urbanismo insistió en el "gran éxito" de las jornadas de puertas abiertas. "El único problema es que la capacidad de la casa no permite absorber la demanda de visitas, pero es una oportunidad única y se prolongará todo lo que haga falta para que todo el mundo pueda ver uno de los edificios emblemáticos de Zaragoza", comentó Gaspar.
Desde el Servicio de Educación del Ayuntamiento se están organizando las visitas guiadas de colegios e institutos. Cuando cualquier persona que "va por libre" quiera visitar la Casa Solans, "deberá recoger un número a partir de mañana y le dirán qué día puede venir", explicó el teniente de alcalde de Urbanismo.
Por otra parte, Antonio Gaspar comparó el antiguo Seminario con la Casa Solans, ya que según el teniente de alcalde, "en todas las obras de rehabilitación hay problemas, pero al final el recuperar edificios históricos de la ciudad merece la pena". "No me cabe ninguna duda que cuando se pueda ver el Seminario rehabilitado, que será dentro de poco tiempo, a todo el mundo le parecerá que el esfuerzo ha merecido la pena. Hay que sufrir y hay que saber gestionar unas obras complicadas que se construyeron hace muchos años", subrayó Gaspar.
La Casa Solans estaba declarada en ruina y si "la hubiéramos tirado ahora no se podría contemplar lo que tenemos". Así que, el edifico del Seminario "será un moderno centro administrativo que la gente podrá admirar porque por dentro, en algunas partes, es precioso", señaló el teniente de alcalde de Urbanismo.
LA CASA SOLANS
La Casa Solans es uno de los proyectos de rehabilitación que acometió el Ayuntamiento y en el que se invirtió aproximadamente 900.000 euros. Finalmente, las visitas guiadas se prolongarán hasta finales del mes de octubre, aunque durante las Fiestas del Pilar permanecerán cerradas.
El edificio va a ser provisionalmente sede del secretariado de Naciones Unidas para la Década del Agua (2005-2015), desde donde se coordinarán todos los programas del agua que lleve Naciones Unidas.
Una vez la sede del secretariado de Naciones Unidas se traslade al recinto de la Expo, se debatirá qué tipo de equipamiento se pondrá en la Casa Solans.
La Casa Solans es un edificio modernista que perteneció a la familia del industrial harinero Juan Solans y es un bonito ejemplo de la arquitectura civil zaragozana de principios del siglo XX.
La construcción del edificio data de 1921, obra del arquitecto Miguel Ángel Navarro, autor entre otros edificios de los almacenes "El Águila" en la calle Alfonso, del Hospital de la Cruz Roja, en la plaza de los Sitios, del Mercado de Pescados en la plaza de Santo Domingo, y del grupo escolar Joaquín Costa.
El inmueble estuvo a punto de desaparecer bajo la piqueta al ser declarado en ruinas. Tras evitar el derribo y aprobar su recuperación, se iniciaron las labores de rehabilitación casi artesanal que ha supuesto la recuperación de azulejos, pinturas y artesonados tras una inversión total de 860.000 euros.
Es un buen ejemplo de arquitectura modernista en la que destacan por su vistosidad los paneles de azulejos policromos de la fachada occidental, con las figuras de los signos del zodiaco. Esta vistosidad hizo que se le conociera popularmente en el barrio como la 'Casa de los Azulejos'.
Sin embargo, el dueño de esta casa nunca pudo disfrutar de esta joya arquitectónica, ya que murió antes de que estuviera terminada. Su viuda, Rafaela Aísa, estuvo viviendo en ella hasta la década de los sesenta. Una vez la viuda dejó la casa pasó a manos de algunos sobrinos, que la vendieron en 1970. Unos años más tarde, en 1988, fue declarada en ruinas. Y, por fin, en 2002 fue declarada Bien de Interés Cultural.