QUINTO (ZARAGOZA), 29 (EUROPA PRESS)
Las obras de rehabilitación del interior de la iglesia de la Asunción de la localidad zaragozana de Quinto, popularmente conocida como del Piquete, han comenzado. Esta intervención completa a la iluminación y restauración exterior del edificio, actuaciones ya finalizadas.
La puesta a punto del interior del templo forma parte de la undécima fase de restauración y su presupuesto asciende a los 133.400 euros. Están financiados en un 70 por ciento por la Diputación Provincial de Zaragoza y en un 30 por ciento por el Ayuntamiento de Quinto.
Las nueve primeras fases de restauración de la iglesia, de propiedad municipal, consistieron en la recuperación de la parte exterior del edificio, mientras que la décima supuso el inicio de las actuaciones en el interior del templo con la limpieza de las bóvedas.
La restauración exterior de la iglesia ha afectado también a los alrededores del edificio. Se han arreglado los jardines y parques, la escalera de piedra de acceso, el muro de contención, las luces y los bancos. El templo se ha iluminado en su totalidad gracias a una subvención del Departamento de Cultura del Gobierno de Aragón de 18.000 euros, que se ha llevado a cabo en dos fases.
La undécima fase, llevada a cabo por los arquitectos Javier Peña Gonzalvo y José Antonio García Toledo, consiste en la consolidación definitiva de elementos decorativos; en la restauración de ventanales y de la puerta principal, dotándola de nueva carpintería; en la recuperación del suelo antiguo; en la colocación de una nueva instalación eléctrica; y en la recuperación de la decoración mudéjar.
El alcalde de Quinto, Francisco Javier Abenia, afirmó en declaraciones a Europa Press que "una vez concluya esta fase el templo tendrá un aspecto más bonito". Los turistas que lo deseen, no obstante, "podrán visitar tanto al exterior como el interior del edificio", a pesar de las obras.
Francisco Javier Abenia destacó que esta iglesia es el "edificio más emblemático de la localidad" y propuso a la Diputación Provincial de Zaragoza crear "una ruta de un día por la comarca" que incluya este templo y otros bienes culturales como el Monasterio de Rueda.
Las obras de rehabilitación de la iglesia del Piquete no tienen de momento una fecha de finalización ya que todavía son numerosas las reformas que hay que llevar a cabo. El templo quedó en un importante grado de deterioro a consecuencia de la Guerra Civil española, en la que Quinto estuvo situada en la primera línea del frente.
Abenia aseguró que se le ponen "los pelos de punta" al ver las fotografías del estado en el que quedó la iglesia tras la guerra. Después de la contienda, "el pueblo tuvo que rehacerse de sus ruinas y las diferentes corporaciones municipales han ido poniendo su grano de arena para que la rehabilitación se lleve a cabo", explicó el alcalde.
LA IGLESIA DEL PIQUETE
El conocido como "Piquete" es un templo mudéjar, con posteriores ampliaciones de época barroca, situado en lo alto de la localidad. A pesar de que sufrió graves destrozos durante la Guerra Civil, todavía conserva una abigarrada decoración mudéjar en la antigua torre de planta cuadrada.
En lo alto de "La Corona", el montículo que domina Quinto, la figura del "Piquete" sigue todavía cortando el horizonte. Se trata de uno de los edificios más emblemáticos de la localidad, si bien el pórtico y la sacristía se han perdido y el atrio es irreconocible.
Su origen es incierto, pero el templo debió erigirse en los primeros años del siglo XV, debido a sus características artísticas, a partir de una fortaleza. Su organización está concebida alrededor de un espacio único, limitado por muros que se rompen con la apertura de capillas y ventanales. Cubre el edificio una bóveda de crucería, decorada con unas pequeñas columnas en el ábside.
Su forma actual dista bastante del primer templo mudéjar, pues tuvo una segunda fase de construcción a mediados del siglo XVI, en la que se añadió una galería superior que circundara el templo. Además, un mandato pastoral del 3 de enero de 1595 ordenó una nueva modificación, debido a que la iglesia de la Asunción se quedaba pequeña para el municipio. Esta ampliación no se inició hasta 1686 y consistió en dotar a la nave de dos tramos más.
Pero lo que realmente hizo que el templo cambiara drásticamente, fue, como en otros muchos edificios de España, la Guerra Civil. Quinto estuvo situado en la primera línea del frente, y el "Piquete" sufrió sus consecuencias. La artillería provocó desperfectos en todos los elementos del edificio, especialmente en la cara oeste de la torre, la cual se terminó de destrozar con un rayo que la alcanzó ya en la posguerra.
Tras el conflicto bélico, se decidió en un principio no reconstruir la iglesia y levantar una nueva, pero la falta de fondos no lo hizo posible, por lo que se realizaron arreglos de urgencia, basados en hacer habitable el templo.
El edificio se ha ido restaurando en diferentes fases, con la ayuda de diferentes subvenciones de la Diputación Provincial de Zaragoza. Con el tiempo, el Consistorio, propietario del Piquete, quiere convertir esta iglesia en un centro de interpretación del mudéjar aragonés que sirva también para la realización de actos culturales, como pueden ser conciertos de música clásica.