TARAZONA (ZARAGOZA), 30 (EUROPA PRESS)
La localidad zaragozana de Tarazona acoge hoy domingo la I Concentración Motera Megascooter Yamaha T-MAX 500, a partir de las 10,30 horas. La plaza de Toros Vieja de la ciudad del Queiles será el escenario donde se podrán contemplar estos megascooter de la marca japonesa. Ayer, el escenario de la muestra de estos monstruos de la carretera fue la capital zaragozana.
En esta cita participará un nutrido grupo de motoristas amantes, unos 40 elegidos, de estos vehículos y en el que participarán moteros procedentes de Italia, Francia, Bélgica y España.
Esta concentración, solamente de una marca y un determinado modelo de moto, es la primera que se celebra en España y está organizada por el Club T-MAX de España con sede en Barcelona. Ayer, la concentración recorrió las calles de Zaragoza y hoy domingo está prevista su concentración, a partir de las 10,30 a 11,00 horas en la plaza de Toros Vieja de Tarazona.
Tras una visita de los moteros por la ciudad en la que podrán contemplar la monumentalidad de la misma, los participantes en este encuentro internacional se dirigirán hasta el Monasterio de Veruela, el Moncayo y realizarán una Comida de Hermandad en "El Mesón del Aceite" de Bulbuente.
El T-Max es un scooter bien trabajado estéticamente y tremendamente espectacular. Su concepción deportiva, con formas extremas, decoración llamativa (las llantas de color negro, por ejemplo), motor bicilíndrico de 4T y 45 CV de potencia, lo hacen muy atractivo.
En principio el T-Max puede ser un magnífico vehículo para hacerse los 30 o 40 kilómetros, pero su excelente comportamiento dinámico, con unas suspensiones eficaces, freno integral de disco sencillo en ambas ruedas que se muestra algo justo (un doble disco delantero sería más eficaz para tanta velocidad y peso), neumáticos de 14 pulgadas y bastidor de doble cuna de tubo de acero, le hacen merecedor de mayores empresas.
El megascooter de Yamaha es sencillamente impresionante por su imponente presencia, medidas y belleza. Agresivo y poderoso, el T-Max muestra en parado toda la capacidad depredadora de la que es capaz en movimiento. El frontal picudo de doble faro, es su más expresiva tarjeta de presentación. Luego, mirándolo se van descubriendo infinidad de detalles de buen gusto y magnífica calidad.
El cuadro de mandos -que carece de cuentavueltas-, tiene las esferas del velocímetro, gasolina y temperatura con el fondo blanco y los números y agujas en rojo, reloj horario, contador total y parcial etc. Los faros tienen una magnífica luminosidad, permitiéndonos viajar de noche con seguridad.
Bajo el asiento, que se abre desde el contacto girando la llave en sentido contrario a la puesta en marcha, el baúl, con luz de cortesía, limitado e insuficiente, aunque hay que tener en cuenta que bajo ese espacio se ha tenido que dar cobijo a un motor de dos cilindros paralelos con ocho válvulas en total y un contrapeso entre ambos que equilibra y anula las vibraciones.
Además, el depósito de combustible de 14 litros de capacidad se encuentra bajo el asiento, limitando aún más el espacio. El túnel es muy voluminoso debido al diseño del chasis, por lo que al acceder al T-Max deberemos levantar bien la pierna para no toparnos con él. Alguien me dijo que ir con este scooter es como ir montado en una moto de agua por la posición precisamente de ese túnel central.