Ejemplares de lobo. - GOBIERNO DE CANTABRIA
OVIEDO 18 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Pleno de la Junta General ha rechazado este miércoles elaborar, "con carácter urgente, un nuevo decreto autonómico de gestión del lobo ajustado al marco estatal y europeo vigente con la participación de los agentes implicados, buscando el consenso de los grupos del Parlamento", tal y como solicitaba el PP
Ha sido el diputado del PP, Luis Venta Cueli el que ha defendido la iniciativa del PP. Ha indicado que "en Asturias montaron un teatro político con resoluciones, programas, anuncios que sabían que no podían aplicarse".
"El lobo estaba protegido, lo habían protegido ustedes. Y eso, señorías, no es gestionar, eso es simular que se gobierna", dijo Luis Venta Cueli.
Así en su iniciativa reclamaba el PP reforzar las ayudas económicas a la ganadería extensiva, incrementando las partidas destinadas al establecimiento de medidas preventivas contra los daños del lobo; aplicar de forma inmediata, y hasta la entrada en vigor del nuevo plan de gestión del lobo habilitando extracciones excepcionales cuando concurran variaciones importantes en los daños producidos que exijan una intervención urgente en razón de su gravedad, en particular en aquellas zonas en las que se constate un incremento de los daños sobre la cabaña ganadera respecto a los niveles registrados en los últimos años o una reiteración de ataques incompatible con la actividad ganadera.
También pedían los 'populares' llevar a cabo actuaciones de extracción con el fin de garantizar la seguridad de la ciudadanía cuando se constate la presencia reiterada de ejemplares en núcleos poblacionales y elaborar un nuevo baremo de compensación de los daños sufridos por el lobo más justo.
La propuesta del PP ha contado con el apoyo del Grupo parlamentario de Vox, cuya portavoz, Carolina López, se ha mostrado muy crítica con la gestión del Ejecutivo en esta materia.
López ha indicado que "Asturias es una de las comunidades más afectadas y el Gobierno recorta al final a los de siempre, a los ganaderos". Así López se ha preguntado "por qué no recortan del Ministerio de Igualdad o el gasto que hacen algunos de los dirigentes socialistas en el Congreso, que se lo gastan en putas y en coca, mientras que los ganaderos tienen que alimentar el lobo, porque es lo que la izquierda prefiere".
Desde el Grupo Mixto, Adrián Pumares de Foro, ha dado su apoyo a la iniciativa y ha pedido al Gobierno que lleve al Parlamento cuanto antes un decreto pero que lo haga con las garantías jurídicas suficientes.
RECHAZO A LA PROPUESTA
Desde los grupos que sustentan el Gobierno, PSOE e IU, han rechazado la propuesta del PP. Así la diputada del PSOE, Alba Álvarez, ha lamentado que "lo único que consigue la derecha con esta forma de hacer oposición es generar malestar y desconfianza en el medio rural".
"Vuelven a pedir actuaciones que ya están en marcha y plantean medidas que sencillamente, tal y como se plantean, no son jurídicamente viables en el contexto actual", dijo la parlamentaria socialista, que ha indicado que desde el PP intentan trasladar la idea de que el Gobierno no está actuando, pero saben que eso es cierto.
Así, la portavoz de IU-Convocatoria, Delia Campomanes, ha indicado que si bien hay puntos de la iniciativa que comparten como revisar los baremos e indeminizaciones pero su planteamiento es "esencialmente diferente al del PP".
"Nosotros no abordamos esta cuestión desde una lógica de confrontación permanente con la especie, ni tampoco desde la idea de que la política sobre la gestión del lobo deba organizarse a golpe de competición con Vox por ver quién es más duro", dijo la diputada de IU, que además ha incidido en que "una parte de lo que se pide desde el PP en esta iniciativa está directamente afectado, y aquí hay que ser claros, por la reciente sentencia del Tribunal Supremo".
La diputada del Grupo Mixto, Covadonga Tomé, ha indicado que el problema de esta iniciativa del Partido Popular es que nuevamente coloca las extracciones, es decir, matar lobos como el eje central de la política. Además ha reprochado al PP la utilización política de las personas, en este caso los ganaderos.