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OVIEDO 12 May. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Asturias ha revisado su capacidad de respuesta ante posibles situaciones de emergencia y ha decidido centralizar la atención sanitaria y la confirmación diagnóstica en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). En el contexto de la actual alerta internacional por el hantavirus, la Consejería de Salud ha actualizado y reforzado sus protocolos para garantizar una respuesta rápida, eficaz y segura, con el fin de anticiparse a posibles escenarios de riesgo.
La capacidad de anticipación y la agilidad en la toma de decisiones, que ya fueron elementos clave de la respuesta asturiana ante la pandemia de la covid, vuelven a situarse como ejes prioritarios de actuación.
En este marco, el HUCA se consolida como centro de referencia para la gestión de este tipo de emergencias sanitarias. El hospital cuenta con un protocolo riguroso que regula la detección, el aislamiento y el manejo de casos sospechosos o confirmados, con el fin de garantizar la seguridad de pacientes y profesionales.
Entre las principales medidas revisadas y adoptadas destacan la atención en unidades de aislamiento con presión negativa, diseñadas para evitar la propagación de virus. Circuitos diferenciados y controlados para el traslado de pacientes, minimizando cualquier peligro de exposición. Uso obligatorio de equipos de protección individual (EPI) por parte del personal sanitario. Registro exhaustivo de contactos para facilitar el seguimiento epidemiológico.
Sdemás, resaltan los protocolos específicos de limpieza, desinfección y gestión de residuos, considerados de alto riesgo biológico. El HUCA prioriza el uso de equipos diagnósticos portátiles dentro de las unidades de aislamiento, lo que permite reducir al mínimo los desplazamientos de los pacientes dentro del hospital y refuerza la seguridad asistencial.
EL SESPA GARANTIZA EL SUMINISTRO EN CASO DE RIESGO
De forma paralela, el Servicio de Salud del Principado (Sespa) garantiza el suministro necesario para hacer frente a una eventual situación de riesgo. Para ello, dispone de una reserva estratégica preventiva que complementa el material destinado a la actividad asistencial ordinaria y asegura la disponibilidad de equipos de protección y recursos de laboratorio para la realización de pruebas PCR.
En concreto, el Sespa cuenta con EPI suficientes para un periodo de hasta seis meses, guantes para ocho meses, mascarillas quirúrgicas para cuatro meses y mascarillas FFP2 con una cobertura estimada de siete meses, entre otros recursos.