Archivo - Vista del fuego, a 21 de agosto de 2025, en Anllarinos del Sil, León, Castilla y León (España) que afectó a Degaña (Asturias). - Xuan Cueto - Europa Press - Archivo
OVIEDO, 6 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Asturias ha autorizado la concesión de ayudas directas para los ganaderos afectados por los incendios de agosto. En total se han autorizado ayudas por valor de 358.590 euros para 133 ganaderías. Esta medida busca compensar la pérdida de pastos comunales y privados, esenciales para la alimentación del ganado.
El consejero de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos, ha explicado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno que con esta autorización se da "un paso más" en la reparación de los daños por unos incendios que se propagaron con rapidez y causaron "una afectación sin precedentes" en el noroccidente del país, generaron graves desequilibrios en las explotaciones ganaderas de varias áreas de la comunidad, lo que pone en riesgo su rentabilidad y continuidad.
Con el fin de paliar las pérdidas de estos negocios, el Ejecutivo autonómico ha puesto en marcha "con la máxima agilidad" estas ayudas directas. El consejero ha recordado que estas ayudas se establecieron en cien euros por unidad de ganado mayor con cálculos realizados a partir de las certificaciones oficiales de los ayuntamientos.
Las estimaciones de la Consejería de Medio Rural y Política Agraria reflejan que el fuego dañó 89 pastizales públicos, 41 pastos privados y otros cinco público-privados.
ACTUACIONES EN GENESTOSO
Por otro lado el Consejo de Gobierno ha analizado el informe sobre la reciente adjudicación, por 815.219 euros, de las obras para crear una barrera flexible de contención que proteja de posibles desprendimientos las viviendas de Genestoso, en Cangas del Narcea, tras los incendios forestales del verano, que también afectaron a la localidad.
El fuego declarado el 12 de agosto, dañó una superficie aproximada de 989 hectáreas en la zona, incluida la ladera norte del monte, caracterizada por fuertes pendientes y numerosas rocas sueltas. Estas condiciones, agravadas por la pérdida de vegetación, ha generado riesgo de desprendimientos de rocas sobre las viviendas.
La intervención, que ya está en marcha, se ha tramitado con carácter de emergencia ante el evidente riesgo para la población y las infraestructuras locales. Para llevar a cabo la obra, Medio Rural ha elaborado una memoria técnica detallada y ha efectuado un estudio topográfico de la ladera norte del pueblo, con la ayuda de un dron, con el fin de identificar las zonas más inestables y calcular la dimensión y el peso de las rocas con mayor riesgo de caída. A partir de ese análisis, se han definido los tramos y el tipo de barrera más adecuado, que alcanzará los 325 metros de longitud.