Archivo - Ïncendio en una vivienda en Cantabria - 112 - Archivo
MADRID/OVIEDO 26 Oct. (EUROPA PRESS) -
Asturias fue la segunda comunidad con el índice de mortalidad más alto por millón de habitantes en incendios y explosiones (9,85), según el informe anual de 'Víctimas de Incendios y Explosiones en España 2025' de la Fundación Mapfre y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB).
Por su parte, España ha registrado 226 muertes por incendios o explosiones en 2025, un 3,4% menos respecto al año anterior. De esta cifra, 190 perdieron la vida a causa del fuego y 36 por explosiones como constata el estudio presentado este lunes en la Real Casa de Correos de Madrid, con la colaboración de la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112.
El informe, aunque muestra una tendencia a la baja en la mortalidad por incendios en España por segundo año consecutivo, recoge que en 2025 se registraron aún 130.744 incendios (frente a los 133.417 de 2024). Asimismo, las actuaciones en viviendas aumentaron un 2,9%, al pasar de 19.411 a 19.979, dentro de las 28.232 intervenciones registradas en edificaciones.
Además, del total de 226 fallecidos por incendios o explosiones en 2025, 165 perdieron la vida en viviendas, un 4,1% menos que en 2024, cuando se registraron 172 víctimas mortales. Estos fallecimientos se produjeron en 154 siniestros, 144 de los cuales (el 93,5%) causaron una sola víctima.
Aunque el número de víctimas mortales en viviendas ha descendido en los últimos años, los 165 registrados en 2025 constituyen la cuarta cifra más alta de sde que Fundación Mapfre y APTB realizan el informe. De ellos, 147 murieron por incendios y 18 por explosiones.
Por otro lado, casi siete de cada diez personas fallecidas por incendios murieron por intoxicación (158 víctimas), una cifra que consolida esta causa como la principal responsable de los fallecimientos y que pasó del 69,3% en 2024 al 69,9% en 2025. Las quemaduras fueron la segunda causa más frecuente, con 46 fallecidos (20,4%), seguidas de los traumatismos, con 15 (6,6%), y las afecciones cardíacas y otras lesiones, que sumaron siete víctimas (3,1%).
Por edad y género, los hombres representaron el 69% de los fallecidos, frente al 67% de 2024. Por edad, el grupo de 30 a 64 años concentró el 46% de las víctimas (104), seguido de los mayores de 64, con 89 fallecidos (39,4%), que registraron la mayor tasa de mortalidad, con 8,74 por millón de habitantes. Entre los menores de 15 años se contabilizaron cuatro víctimas mortales, seis menos que en 2024.
Siguiendo la tendencia de años anteriores, cerca del 94% de las víctimas falleció en una vivienda, con un riesgo casi cinco veces mayor entre quienes vivían solos, cuya tasa de mortalidad fue de 8,72 por millón de habitantes, frente a 1,77 entre quienes convivían con otras personas.
En cuanto a las causas, la intoxicación y las quemaduras mantuvieron el mismo patrón que en el conjunto de los siniestros , con 132 fallecidos por intoxicación (el 80%) y 26 por quemaduras (el 15,8%). El origen del incendio se identificó en 84 de los 165 casos (50,9%).
En la rueda de prensa, el presidente de la APTB, Carlos García Touriñán, ha detallado que las causas más frecuentes identificadas de incendios en viviendas son las eléctricas (36,9%), seguidas de los aparatos productores de calor (22,6%) y el fuego directo (14,3%), es decir, los incendios provocados directamente por una llama.
A su vez, ha aclarado que de los 102 casos en los que se identificó la estancia, el dormitorio concentra el 37,7% de las víctimas, por delante del salón (33,3%) y la cocina (14,6%), invirtiendo el orden de años anteriores. La primera planta registró más víctimas (70), seguida de la segunda (27). Por tipo de viviendas, los edificios plurifamiliares concentraron el 53,3% de los fallecimientos, frente al 46,7% de las unifamiliares (que en 2024 fueron del 57,6% en unifamiliares).
ANDALUCÍA, LA CC.AA CON MÁS VÍCTIMAS
Por comunidades, en 2025, Andalucía registró el número total más alto de fallecidos (51), seguida de Cataluña (34), la Comunidad Valenciana (20) y Madrid (19). En viviendas, Andalucía y Cataluña volvieron a concentrar más víctimas, con 42 y 22, respectivamente , aunque Madrid (16) registró más fallecidos que la Comunidad Valenciana (15).
Por índice de mortalidad por millón de habitantes, Extremadura registró las tasas más altas, tanto en el conjunto de incendios y explosiones (11,39) como en viviendas (8,54). Le siguieron el Principado de Asturias (9,85), Cantabria (8,42) y Aragón (6,60) en el total de siniestros, mientras que en viviendas ocuparon los siguientes puestos Cantabria (8,42), Aragón (5,86) y Galicia (5,16).
En este sentido, la APTB y la Fundación Mapfre han destacado que las explosiones más graves tuvieron lugar en Asturias y Cantabria, donde se cobraron cinco y tres fallecidos, respectivamente, de una vez.
Mientras, en la comparativa internacional, con una media de 4,55 muertes por millón de habitantes en los últimos seis años, España presenta una tasa similar a la de Francia y Portugal (4,5), Alemania (4,4) e Irlanda (4,3), y por debajo de países como Suecia (8,6), Dinamarca (8,9), Estados Unidos (10,7) y Japón (11,5).
LA IMPORTANCIA DE LA PREVENCIÓN
En la rueda de prensa, el director del Área de Seguridad Vial, Salud y Prevención de la Fundación Mapfre, Antonio Guzmán Córdoba, ha subrayado la "importancia" de seguir avanzando en la prevención de incendios domésticos y lograr que todas las viviendas cuenten con detectores de humo.
Córdoba ha explicado en la presentación del informe que los meses de frío son la "peor" época de incendios en hogares, con 105 víctimas en los meses fríos, frente a las 60 de los cálidos. Diciembre (30 fallecidos) y enero (con 21), fueron los peores meses. Por días de la semana, destacaron los viernes (30) y los lunes (29), mientras que los fines de semana han dejado de concentrar la mayoría de las víctimas, como ocurrió en 2021, 2023 y 2024.
A diferencia de la tendencia general, en las viviendas hubo más fallecimientos por la noche (83) que durante el día (77). La franja más peligrosa fue de 00:00 a 04:00 horas, con 33 víctimas, el 20% del total.
Por ello, ha lanzado algunas recomendaciones para la prevención de incendios domésticos, como la revisión "adecuada" de las instalaciones eléctricas o la promoción de hábitos seguros con productores de calor. Además, ha recalcado la "necesidad" de "seguir apostando" por la educación y la sensibilización de estos temas.
"Las cifras pueden parecer inevitables, pero no lo son. Seguimos trabajando para impulsar soluciones eficaces y acercar la solución a los ciudadanos, porque la prevención salva vidas", ha concluido.