El Ayuntamiento resuelve este viernes la licitación de la residencia con una única oferta a concurso

Publicado 06/03/2015 5:39:43CET

GIJÓN, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Servicio de Contratación y Compras del Ayuntamiento de Gijón se reunirá este viernes para decidir sobre la adjudicación de la construcción de la residencia de estudiantes, a la que opta una sola UTE, la del Instituto Gerontológico Astur junto a IMASA y Gestión de Servicios Sociosanitarios del Principado (Gessprin).

De cumplirse con los requisitos técnicos y financieros, la adjudicación para la construcción y explotación de la residencia universitaria será por un periodo de 40 años. La resolución del concurso se dará a conocer ese mismo viernes al rector de la Universidad, Vicente Gotor, al haber fijada con posterioridad una reunión de la Comisión de Seguimiento del convenio entre el Ayuntamiento y la institución académica.

En cuanto al proyecto que opta a hacerse con el concurso, este se divide en dos bloques. Uno de ellos con los servicios comunes como es el comedor, el gimnasio, la cocina y los almacenes, mientras que la estancia superior tendría cabida para 102 dormitorios y una capacidad para 156 estudiantes. En concreto, se ofertan 44 habitaciones individuales, 54 dobles, dos adaptadas y otras dos tipo suite. Todas ellas contarán con cocina y baño.

Asimismo, junto a las habitaciones habrá salas de estudio y otras salas de descanso con televisión y terraza. El proyecto también contempla zonas verdes, áreas de aparcamiento, pistas de pádel y una zona para las bicicletas. Además, se plantea que tanto el comedor del restaurante como el gimnasio podrá ser utilizado por estudiantes que no estén alojados en la residencia.

La residencia se construirá en el campus universitario, en la llamada parcela de la Semana Negra, junto a la facultad de Marina Civil, tras llegar a un acuerdo para la cesión gratuita de la misma entre la Universidad de Oviedo y el Ayuntamiento gijonés.

Cabe recordar que la parcela fue en su día permutada por el Principado al Ayuntamiento, quien la acondicionó para la celebración de la Semana Negra, y posteriormente un juez dio la razón a la Universidad y le reconoció la propiedad de la misma.