Cabueñes coloca por primera vez un stent para arterias periféricas fabricado con materiales absorbibles por el organismo

Primer implante de un stent para arterias periféricas fabricado con materiales absorbibles por el organismo en el Hospital de Cabueñes.
Primer implante de un stent para arterias periféricas fabricado con materiales absorbibles por el organismo en el Hospital de Cabueñes. - GOBIERNO DE ASTURIAS
Europa Press Asturias
Publicado: viernes, 26 junio 2026 12:23

OVIEDO 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Universitario de Cabueñes ha colocado por primera vez un stent periférico fabricado en un material reabsorbible por el organismo durante el proceso de cicatrización a dos pacientes de 74 y 75 años con patología isquémica de los miembros inferiores. El procedimiento, que consiste en la inserción de una pieza similar a un muelle dentro de la arteria para favorecer el flujo sanguíneo, se llevó a cabo en una intervención de revascularización realizada por el servicio de Angiología y Cirugía Vascular.

Hasta la fecha, solo se han realizado tres intervenciones en España con este sistema, cuya novedad radica en la utilización del ácido poliláctico, un polímero biodegradable que el organismo absorbe y que sustituye a las piezas metálicas que se utilizaban en anteriores cirugías. De este modo, Cabueñes es el tercer centro hospitalario que recurre a este innovador implante, después de los realizados en la red pública en el Hospital Universitario de Girona Doctor Josep Trueta, y otro en la privada, en Marbella.

El novedoso sistema se mantiene de forma fija en la arteria durante los primeros seis meses y se va disolviendo poco a poco hasta desaparecer por completo en cuestión de tres años. Además, las características de esta nueva pieza facilitan una mayor flexibilidad en la arteria en los procedimientos que se realizan en pacientes con isquemia crítica de las extremidades por debajo de la rodilla, una manifestación grave de la enfermedad arterial periférica, patología que afecta a más de 50 millones de personas en toda Europa.

El procedimiento es el mismo que el que ya se utilizaba para la colocación de los stents metálicos y se realiza con un catéter mediante una pequeña punción a nivel inguinal, una cirugía que tiene una duración de entre una hora y media y cuatro horas. El implante, radiotransparente, lleva unos marcadores para favorecer el visionado en la pantalla de rayos X durante la intervención que se extraen al retirar el catéter.

El stent se implanta tras una angioplastia con balón, intervención realizada para recuperar el flujo sanguíneo pero que requiere de este implante para evitar que la obstrucción reaparezca. El implante tiene una longitud que oscila entre los 18 y los 38 milímetros y un diámetro de entre 2,50 y 3,75 milímetros.

El cirujano vascular Pablo del Canto dirigió la intervención acompañado por el anestesista Juan Pedro de Miguel y el equipo de enfermería formado por Ana Bengoechea y Cristina Vázquez. Del Canto explica que el stent, denominado Esprit BTK y diseñado por Abbott, evita que la arteria se cierre. La utilización de materiales biodegradables y menos rígidos reduce la posibilidad de que la pieza provoque lesiones en la arteria.

Aunque se trata de un implante que lleva muy poco tiempo utilizándose, los estudios realizados hasta la fecha confirman que supone un avance en la calidad de vida los pacientes, puesto que las piezas de metal pueden volver a obstruirse con el paso del tiempo. Asimismo, la reabsorción del stent por parte del organismo facilita la cirugía en caso de que el paciente necesite una reintervención. Además, una vez implantado, el stent libera un fármaco que ayuda a la cicatrización del vaso.

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