Movilización de apoyo al conductor agredido. - CCOO
OVIEDO, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
Ha pasado un mes desde que un conductor del servicio de Búho de Transportes Zapico fuese apuñalado en el primer horario del servicio, que partía de Sama de Langreo a las 23.30 horas y han transcurrido también once días de huelga de las plantillas de Zapico y Autobuses de Langreo, pero aún así, según CCOO la empresa "se niega a poner las mamparas reclamadas".
Según indica CCOO en un comunicado, este martes, tras el segundo intento en el SASEC para llegar a un Acuerdo que pudiese desconvocar la huelga, la empresa sigue utilizando como "argumentario" en su negativa "cicatera" a prevenir agresiones a su personal, que se trata de una situación aislada.
Asegura el sindicado que todo esto que podría resultar curioso, no lo es, teniendo en cuenta que en la evaluación de riesgos del puesto de conductor llevado a cabo por el Servicio de Prevención ajeno contratado por la propia empresa, aparece contemplado el riesgo con consecuencias "extremadamente dañinas" para el personal.
"A pesar de todo, la empresa, mira para otro lado sin asumir que la seguridad y salud es responsabilidad suya", indica la organizacioón sindical que se pregunta "quién defiende a las personas usuarias cuando se suben al autobús o cómo tiene que reaccionar una persona conductora si se produce un altercado durante un viaje".
Además CCOO plantea si es posible que una empresa que recibe subvenciones del Principado de Asturias , a través de la CTA, pueda resultar impune cuando impide "con su actitud negacionista que se pueda cumplir el servicio".
"La plantilla de ambas empresas pedimos comprensión a la ciudadanía, implicación a las Administraciones y atención ciudadana para derrocar al negacionismo empresarial", concluye.