OVIEDO 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Compañía de Jesús en Asturias ha difundido este viernes un comunicado en el que pide perdón por los abusos cometidos en el pasado por miembros de la orden "cuya labor precisamente debería haber sido proteger a una persona vulnerable".
Después de que saliera a la luz que uno de los jesuitas que trabajó en el Colegio San Ignacio de Oviedo fue denunciado por presuntos abusos sexuales realizados a una mujer desde su adolescencia en Mallorca, la Compañía en Asturias ha pedido perdón a la víctima "no solo por el grave sufrimiento personal y psíquico ocasionado por los religiosos sino también por no haber sabido proteger a una joven vinculada a nuestra pastoral".
Recuerdan desde la Compañía que uno de los denunciados, F.M.R. estuvo destinado en Asturias entre 2016 y 2021, colaborando especialmente en las actividades de pastoral del colegio San Ignacio de Oviedo. Han remarcado, como ya habían dicho el miércoles, que "en este tiempo no se ha conocido ningún episodio negativo, ni denuncia alguna vinculada a él".
En el momento en que se conoció la denuncia sobre su conducta en Mallorca, se inició una investigación por parte de la Compañía de Jesús y posteriormente fue trasladado a una comunidad de jesuitas fuera de Asturias, donde permanece bajo restricción de movilidad, limitación completa de su actividad pastoral, y prohibición de cualquier actividad.
Conocida la acusación a través de la denuncia de la víctima al obispado de Mallorca, "inmediatamente" el Provincial de España abrió dos procesos canónicos de investigación previa, los jesuitas quedaron bajo supervisión de sus superiores y la Delegada de Entorno Seguro inició un contacto con la víctima denunciante que se mantiene en la actualidad.
Se impusieron medidas cautelares a los denunciados, que incluyen la restricción de movilidad, limitación completa de su actividad pastoral, prohibición de actividades con menores y adultos y obligación de ser sometidos a una evaluación psicológica. Medidas que, según ha indicado la Compañía, continúan en la actualidad.
Los procesos de investigación fueron remitidos a la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) en Roma. En un caso se está a la espera de la resolución, en el otro se le ha impuesto al acusado un precepto penal por el que adquieren firmeza las medidas cautelares impuestas previamente.
Desde finales de 2018, en el marco de un trabajo conjunto desde la Provincia de España de la Compañía de Jesús abrieron un proceso de revisión del pasado, para "poder escuchar y acompañar a las personas que puedan haber sido víctimas de abusos".
Este proceso se está llevando a cabo, y se han hecho públicos los resultados a través del Informe presentado en 2020 y sus posteriores actualizaciones. "El compromiso de todos los centros de la Compañía de Jesús en crear entornos seguros es inequívoco y en esto llevamos años trabajando, con medidas para la prevención, formación, sensibilización y detección de cualquier tipo de abuso o conducta inapropiada que pueda producirse en nuestras obras", han señalado.
Asimismo, han explicado que todas las personas que quieran comunicar cualquier información referida a abusos del pasado, sea en relación con este u otros casos, pueden hacerlo a través de la dirección de correo electrónico 'proteccion@jesuitas.es'.