El decano del Colegio Oficial de Graduados e Ingenieros Técnicos de Minas y Energía del Principado, José Augusto Suárez, durante su comparecencia este lunes en la Junta General. - CAPTURA JGPA
OVIEDO 19 Ene. (EUROPA PRESS) -
El decano del Colegio Oficial de Graduados e Ingenieros Técnicos de Minas y Energía del Principado de Asturias, José Augusto Suárez, ha confirmado este lunes que el director facultativo de Blue Solving en la mina de Cerredo (Degaña), José Antonio Fernández Casillas, continúa figurando como secretario de la Junta de Gobierno por tratarse de un cargo electo, aunque sus funciones están actualmente delegadas.
Suárez ha precisado durante su comparecencia en la comisón de investigación sobre el accidente de la mina de Cerredo, que la Junta de Gobierno acordó tras el suceso del pasado 31 de marzo que el vicesecretario, hasta nueva orden, siga haciendo las funciones del secretario para garantizar el funcionamiento ordinario del colegio.
El decano ha aclarado que Fernández Casillas no ha dimitido, a pesar de que desde el colegio se planteó esta posibilidad debido "sobre todo por la incomodidad que significa para el colegio, incluso para él"; y que su permanencia como miembro de la Junta responde a los estatutos y al respeto a la presunción de inocencia.
Sobre las funciones del director facultativo, Suárez ha indicado que el responsable de las instrucciones técnicas de seguridad y de que estas se cumplan es el director facultativo, si bien ha evitado pronunciarse sobre la delimitación de responsabilidades jurídicas al señalar que no es jurista.
Respecto a la relación del director facultativo con el empresario, ha explicado que el director facultativo "puede ser contratado o prestar asistencia técnica" y que "puede llevar más de una explotación", dependiendo de cada caso.
Suárez ha informado de la reciente aprobación de un reglamento de régimen interior del colegio, adoptado tras la polémica generada por el caso de Cerredo. "La mujer del César no solo tiene que ser buena, sino también parecerlo", ha afirmado, al justificar los cambios introducidos para reforzar la transparencia y evitar cualquier sospecha en los procedimientos de visado.
En cuanto al visado de documentos, ha rechazado que exista conflicto de intereses en el hecho de que miembros de la Junta de Gobierno visen proyectos, al señalar que el visado lo otorga el colegio y que las comprobaciones administrativas las realiza personal técnico, como ocurre con cualquier colegiado.
Suárez ha defendido la importancia del visado colegial, al que definió como un acto de control profesional que permite comprobar que el autor del trabajo cuenta con la titulación y los conocimientos exigidos para ejercer una profesión regulada por ley, que no está inhabilitado y que dispone de un seguro de responsabilidad civil adecuado. En este sentido, ha subrayado que el visado ofrece garantías frente al intrusismo, tanto para el proyectista como para el cliente, las administraciones y la sociedad en general.
En este sentido, ha precisado que el colegio no entra a valorar el contenido técnico de los proyectos, sino que verifica el cumplimiento de los requisitos formales exigidos por la normativa, y ha recalcado que el visado es hoy un procedimiento digital gestionado por el propio colegio, no por el profesional que presenta el trabajo.
Suárez ha manifestado el rechazo del colegio a las manifestaciones del exvicesetrario del colegio, Aníbal Seminario, quien dimitió el pasado 24 de noviembre tras haber comparecido en la comisión de investigación, donde aseguró que los visados de proyectos por parte del Colegio de Ingenieros Técnicos de Minas son "un sacadinero".