Estuario del Nalón. - UNIVERSIDAD DE OVIEDO
OVIEDO 27 Ene. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de investigadores de la Universidad de Oviedo ha publicado un estudio pionero que reconstruye la evolución del estuario del Nalón (Asturias) desde el Pleistoceno hasta la actualidad, revelando tanto los cambios naturales asociados a las variaciones climáticas como el profundo impacto de la actividad humana desde el siglo XIX, especialmente por la minería y las obras portuarias.
El trabajo, publicado en la revista científica 'Anthropocene', se basa en registros sedimentológicos de hasta 27 metros de profundidad que han permitido identificar cuatro grandes etapas evolutivas del estuario.
El estudio está firmado, entre otros, por los investigadores de la Universidad de Oviedo Germán Flor Blanco y Efrén García Ordiales. Las dos primeras fases identificadas corresponden a periodos fríos del Cuaternario. La más antigua, de unos 47.000 años de antigüedad, se localiza a 18 metros de profundidad y está formada por cantos y gravas, mientras que la segunda, de hace unos 18.000 años, se sitúa a 12 metros respecto al fondo actual del canal y presenta arenas y, en menor proporción, gravas.
Según explican los autores, estos datos indican que la actual desembocadura del Nalón se encontraba entonces varios kilómetros tierra adentro, lo que refleja un nivel del mar mucho más alejado de su posición actual.
Las etapas más recientes ponen de manifiesto una creciente influencia antrópica. El estudio reconstruye la evolución del estuario desde finales del siglo XVIII, a partir del mapa de Alcalá Casano de 1786, cuando se trataba de un sistema prácticamente natural, hasta la construcción de espigones, muelles y dragados masivos, así como el impacto de la explotación minera en las cuencas del Nalón y del Narcea. Esta actividad introdujo carbón y contaminantes como arsénico y mercurio en los sedimentos del estuario.
"El estuario del Nalón ofrece una gran cantidad de información sobre los cambios naturales y los generados por la acción humana desde su formación", ha explicado Germán Flor Blanco, investigador del Departamento de Geología de la Universidad de Oviedo. En este sentido, ha destacado que el estudio ha permitido diferenciar la contaminación de origen antrópico de un ambiente natural, "lo que resulta clave para entender la evolución de estos sistemas y su respuesta ante el cambio global".
Por su parte, Efrén García Ordiales, profesor del Departamento de Explotación y Prospección de Minas, ha señalado que el trabajo refrenda investigaciones previas realizadas en colaboración, en las que se han identificado las fuentes del legado minero-industrial y la problemática asociada a la gestión actual de estos sedimentos impactados.
El estudio analiza asimismo la dinámica de las dunas costeras del entorno. Tras décadas de progradación favorecida por el aporte fluvial y el cese de los dragados, desde 2009 se ha detectado un retroceso vinculado al aumento del nivel del mar y a temporales extremos. No obstante, los datos más recientes apuntan a una recuperación y ecologización de las dunas, una tendencia que contrasta con las predicciones de los modelos sobre la subida del nivel del mar.
Este trabajo, vinculado al grupo de investigación internacional Unesco PICG IGCP 725 y a los grupos Fecyt Isyma y Geocantábrica, aporta información clave para comprender la evolución climática de los últimos 50.000 años y para la gestión sostenible de los entornos costeros en un contexto de cambio climático, con aplicaciones directas en la planificación territorial y la protección de ecosistemas frágiles.