Inauguración en la ccolegiata de San Juan Bautista, en Gijón, de una exposición del Centenario de los Grandes Vuelos Españoles. - EUROPA PRESS
GIJÓN, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -
La colegiata de San Juan Bautista, en Gijón, acoge, desde este viernes hasta el próximo sábado, la exposición del Centenario de los Grandes Vuelos Españoles.
La muestra, que se enmarca en los actos de la Fiesta del Cielo y el Festival Aéreo, exhibe, al margen de diversos paneles explicativos, maquetas de aviones y otros objetos vinculados al mundo de la aviación.
Así lo ha señalado, en declaraciones a los medios de comunicación durante la presentación de la exposición, el comisario de la misma, Jorge Clavero, general del Ejército del Aire ya retirado, y soy el comisario de esta exposición.
Según él, a través de la misma se puede hacer un recorrido a lo largo de ocho vuelos que se realizaron durante un periodo de diez años, en un periodo de entreguerras.
Ha apuntado, en este sentido, que se enmarcan entre el fin de la guerra del RIF en el año 1926 y 1936, inicio de la Guerra Civil española. Ha agregado que fue una década en la que los aviadores pudieron dedicarse a llegar y enlazar con sus aviones la otra parte del mundo, sobre todo países de herencia hispana.
Ha indicado, asimismo, que fue en una época en la que los aviones y los motores eran suficientemente fiables como para volar horas y llegar hasta América del Sur, por ejemplo, o hasta Filipinas.
"Fueron unos retos tremendos donde nuestros aviadores españoles se jugaban la vida por dar prestigio a España y por enlazar España con sus países hermanos", ha destacado.
Sobre ello, ha señalado que los aviones entonces tenían una autonomía de fábrica de tres horas, pero luego los adaptaron. Según él, eran aviones prototipo en realidad, y llegaron a volar algunos casi dos días, 44 horas en el aire.
A este respecto, ha incidido en que ahora un avión no necesita muchísima autonomía, a lo mejor con 12 horas le da para llegar a la otra parte del mundo, con 12 horas, porque vuelan cuatro veces por encima de la velocidad de entonces.
En la muestra también se pueden ver sextantes, utilizados entonces para volar, ya que marcaban la altura del sol y la latitud. Ha remarcado que usaban procedimientos "primitivos", como muy manuales. Como ejemplo, ha citado que miraban mucho la velocidad del viento, mediante botes de humo que lanzaban.
"Era una navegación artesanal, era fácil perderse", ha llamado la atención, ha resaltado Clavero, quien ha remarcado que uno de los retos era saber dónde estaban.
Sobre las maquetas expuestas, ha apuntado que son de metro o metro y medio y muestran los aviones más utilizados en esa época, como los Breguet, por ejemplo, que eran de patente francesa, si bien ya se empezaban a fabricar en construcciones aeronáuticas, lo que hoy es Airbus, a comienzos de los años 20 del siglo pasado.
Además, el visitante podrá ver de primera mano un radiogonio, un receptor de radio. Ese equipo y lo que llevaba debajo, sus alimentadores, pesaba 80 kilos, como un piloto. Ha señalado, como anécdota, que en la etapa más larga tuvieron que bajar a uno de los pilotos para poder instalar ese equipo por peso.
El horario de la exposición, que abre esta tarde al público, es de 11.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas, todos los días, hasta el próximo sábado.
Durante la presentación de la muestra, la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, quien ha destacado que esta exposición coincide con la celebración del 20 aniversario del Festival Aéreo, a lo que ha incidido en que esta muestra es "el mejor aperitivo posible".
La regidora ha remarcado que desde el Ayuntamiento lo que se busca con el Festival Aéreo es difundir y promocionar la cultura aeronáutica, pero también estrechar y mantener un vínculo permanente con las Fuerzas Armadas. "La gente Gijón quiere el Festival Aéreo, lo hizo suyo y ya lo considera parte de su patrimonio", ha resaltado Moriyón.
DESPUNTE DE LA AVIACIÓN ESPAÑOLA
Por parte del coronel Ignacio Arregui, este ha destacado que con esta exposición se pone en valor vuelos que no solo trataron de batir récords y de poner a prueba la tecnología del momento, sino también de extender un abrazo fraternal hacia aquellos países que España compartía una misma historia, un mismo idioma y una misma cultura.
Entre los mismos, se encuentran algunos que tuvieron una enorme repercusión en el momento en que fueron llevadas a cabo, como la realizada por el Plus Ultra, que "en un vuelo memorable logró cruzar por primera vez el Atlántico Sur con una única aeronave y cuya audacia y espíritu de superación de sus protagonistas todavía sigue resonando hoy con fuerza, un siglo después de haberse llevado a cabo".
También han querido rendir homenaje a otras gestas aeronáuticas, al menos igualmente meritorias y que pueden ser menos conocidas por el público en general, como los vuelos de la Escuadrilla Elcano y la Patrulla Atlántida, la hazaña del Jesús del Gran Poder, el trágico vuelo del Cuatro Vientos, el vuelo de Carlos de Haya y Cipriano Rodríguez a la Guinea Española y los extraordinarios vuelos en solitario llevados a cabo por los aviadores civiles como Fernando Rein Loring Madrid-Manila o Juan Ignacio Pombo a México.
Según él, el periodo en que se desarrollaron estos vuelos, el comprendido entre 1926 y 1935, conocido como la década dorada de la aviación española, fue también un periodo decisivo para normalizar el empleo de la aviación de transporte y crear las bases de la futura aviación comercial, que enlazaría territorios de América, Asia y África, lo que desarrolló el comercio y favoreció la proyección internacional de España.
"Nuestro país vivía entonces una época de cambios y la aviación se dirigió como un símbolo de progreso y modernidad", ha resaltado, antes de incidir en que se convirtió en un proyecto de Estado que tenía como objetivo principal fortalecer los lazos históricos, culturales y diplomáticos con Iberoamérica, así como con Cuba y Filipinas.
"La figura del aviador se mitificó, convirtiéndose en el arquetipo del héroe moderno, en el que se combina la audacia y el arrojo con el dominio de la técnica", ha puesto en valor.
Al tiempo, ha destacado que este entusiasmo inspiró a toda una generación e impulsó el interés por la ciencia y la ingeniería y contribuyó a la consolidación de la incipiente industria aeronáutica industrial.
"Estos vuelos fueron también un formidable banco de pruebas, impulsando el desarrollo y la mejora de la tecnología de la meteorología aeronáutica y la radiocomunicación a larga distancia y los sistemas de navegación para largos recorridos y vastas extensiones oceánicas, sentando así las bases para futuras innovaciones que querían que el concepto humano de la distancia y el tiempo cambiara para siempre", ha agregado.
Ha remarcado, también, que gestas como la del Plus Ultra o la de Jesús del Gran Poder contribuyeron al establecimiento de las primeras rutas comerciales con Hispanoamérica y abrieron el camino para la creación de las compañías como Construcciones Aeronáuticas S.A. (CASA) y, posteriormente, Iberia, lo que sentó las bases para la moderna red aeroportuaria y de navegación aérea españolas.
Ha señalado, al tiempo, que las celebraciones del centenario de los grandes vuelos de la aviación española son una oportunidad única para demostrar a la sociedad española el papel histórico del ejército del aire y del espacio y la grandeza de sus fundadores.