OVIEDO 19 Mar. (EUROPA PRESS) -
El que fuera secretario general técnico de la Consejería de Salud del Principado de Asturias en el periodo 2003 a 2011 y exvicepresidente de Gestión de Infraestructuras Sanitarias (Gispasa), José María González Gancedo, ha negado que hubiese irregularides en materia de contratación en su departamento. "Si las hubiese detectado, yo hubiera sido el primero en acudir a Fiscalía", ha indicado.
González Gancedo se ha pronunciado en estos términos en su comparecencia en la comisión de la Junta General del Principado de Asturias (JGPA) que investiga el caso 'Marea', la presunta trama de corrupción en la contratación pública del Principado que afectó al último gobierno socialista. La comisión recibió recientemente un documento anónimo, en el que se habla de irregularidades en su área.
El exalto cargo, que dijo que conocía tal anónimo porque se lo había "pasado" un medio de comunicación, ha lamentado que el autor del mismo no haya dado la cara para respaldar sus acusaciones.
Y se ha referido a dos cuestiones incluidas en el mismo en las que él participó directamente. Por un lado, la de una trabajadora que estaba subcontratada para gestionar centros de formación al consumo y que interpuso una demanda por cesión ilegal de trabajadores para intentar quedarse como indefinida. "Hoy está en la calle", ha apuntado, señalando que perdió los juicios. Por otro lado, una subvención del Ayuntamiento de Avilés, de 900.000 euros, que "ya está devuelta".
González Gancedo ha dicho que, en relación a las contrataciones, todas las facturas tienen que ser conformadas por alguien. Sin embargo, hacer frente a los delitos es "muy difícil", según ha reconocido. "Un delincuente siempre va a emplear toda su inteligencia para romper los controles", ha manifestado. Ha defendido su trabajo y el de su equipo y ha concluido diciendo que si se les escapó algo sólo probaría que no son infalibles. "Bien que lo sentimos", ha apostillado.
En lo que se refiere a contratación de mobiliario relativo a la sanidad asturiana, ha dicho que él se centraba más en las obras y que era el Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) el que se ocupaba de esas necesidades. Y ha afirmado que su relación con los empresarios de Almacenes Pumarín o Igrafo, imputados en el caso, fue estrictamente profesional.