Publicado 05/03/2021 14:23CET

Un hombre se enfrenta a 1 año de prisión por enfrentarse a los policías tras hacer una fiesta en confinamiento

Archivo - Los Juzgados de Gijón en una imagen de archivo.
Archivo - Los Juzgados de Gijón en una imagen de archivo. - EUROPA PRESS - Archivo

GIJÓN, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía de Área de Gijón solicita un año de prisión para un acusado de enfrentarse a los policías que acudieron a su casa alertados por un vecino, que denunció exceso de ruido y una aparte fiesta durante el periodo de confinamiento domiciliario. La vista oral está señalada para este lunes, 8 de febrero de 2021, en el Juzgado de lo Penal número 3 de Gijón, a las 12.45 horas.

El Ministerio Fiscal sostiene que el acusado, a las 16.00 horas del día 19 de abril de 2020, durante el confinamiento domiciliario, se encontraba en su domicilio en la calle Covadonga de Gijón, con la música muy alta y junto con al menos otra persona no residente en esa vivienda, en lo que aparentaba ser una fiesta. Como generaba molestias y, en principio, suponía un incumplimiento de las normas reguladoras del estado de alarma, un ciudadano alertó a la Policía Local, que se desplazó al lugar.

Al llegar, los agentes comprobaron, ya desde la calle, que el volumen de la música era muy alto, por lo que subieron hasta el piso. Tuvieron que llamar reiteradamente al timbre hasta que finalmente abrió la puerta el acusado, que se identificó como propietario. Los policías le instaron entonces a que bajara el volumen de la música, ante lo que el acusado, lejos de hacerlo, le dijo a la otra persona que estaba en el interior de la casa que subiera más el volumen.

Añadió que él estaba en su casa y hacía lo que quería, pidiendo reiteradamente a su amigo que subiera la música, dado que éste no le hacía caso. Al persistir en su conducta, fue requerido para que se identificara, negándose a ello, hasta que en un momento dado, dirigiéndose a uno de los agentes, le dijo: "Cuando te vea por la calle sin uniforme te voy a matar".

Acto seguido, dirigió su mano hacia el bolsillo trasero del pantalón, gesto que provocó la reacción inmediata de los policías, que procedieron a reducirle y esposarle. El acusado llevaba en el bolsillo una navaja, que los agentes ocuparon inmediatamente.

Una vez en el vehículo policial, los funcionarios trasladaron al acusado preventivamente al centro de salud, donde se negó rotundamente a ser asistido, por lo que se le llevó de inmediato a dependencias del Cuerpo Nacional de Policía, donde no colaboró en ningún momento con su ingreso en calabozos, hasta el punto de que no fue factible tomarle las huellas.

La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de atentado a agentes de la autoridad del artículo 550.1 y 2 del Código Penal. Y solicita que se condene al acusado a 1 año de prisión e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.

Para leer más