Germán Fernández, el joven camarero gijonés brutalmente agredido en 2017, junto a su abogado, Gonzálo Botas, y otros familiares y amigos, a la salida del Palacio de Justicia de Gijón - EUROPA PRESS
GIJÓN, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
El abogado de la acusación del caso 'Germán', Gonzalo Botas, ha señalado este miércoles, a la salida del juzgado en el que se llegó a un pacto por el que se rebaja la condena a los procesados por la grave agresión al camarero gijonés Germán Fernández, en 2017, que a sus clientes no les preocupa tanto la extensión de la pena como que el joven esté, de aquí en adelante, lo mejor posible, así como que esto pase y que a él le reparen en la medida que sea posible.
"Me gustaría que se den cuenta de que lo que han hecho es una barbaridad", ha apuntado sobre los procesados, a lo que ha añadido que tiene la esperanza de que la "generosidad" y el hecho de no querer "venganza" tenga un reflejo en la conducta y la mente de los acusados.
De ahí que aceptaran lo que marcó Fiscalía en el acuerdo con las acusaciones, que supone rebajar las penas que eran de 14 y 12 años a cinco y cuatro años de cárcel, y que se indemnice a Germán para que se le ayude a su futuro, ya que, según el letrado, "tiene toda una vida por delante que se ha visto mermada y está muy limitada".
"Si cumplen lo que la Ley exige, tendrán los mismos derechos que cualquier condenado", ha apuntado a la pregunta de si, al haber pasado ya unos dos años en prisión preventiva, si podrán acogerse pronto a beneficios penitenciarios como el tercer grado.
Sobre la indemnización, 300.000 euros, ha explicado que es la máxima que entendieron que los acusados podrían asumir. Aún falta la estimación de los gastos sanitarios, a lo que ha recordado que Germán estuvo rehabilitándose en una clínica de Barcelona, acompañado de su madre.
Por otro lado, ha lamentado que la Justicia no haya sido capaz de determinar quiénes fueron todas las personas que participaron en los hechos. Según él, no se trató de una pelea espontánea a la puerta de un bar, sino que provienen de una "extraña costumbre" de estar en un bar y provocar peleas multitudinarias, a su juicio.
De hecho, ha asegurado que tienen la certeza de que hay más de diez o doce personas implicadas, que no se han podido identificar. "No deja de ser un fracaso de la Justicia", ha insistido, si bien ha justificado que esta no puede llegar a todos los sitios. Para él, la forma de acabar con hechos como este es extender la responsabilidad del delito a todos aquellos que participan de alguna forma.
Previo al juicio el propio Germán, en declaraciones a los medios de comunicación, ha mostrado el nerviosismo por la cercanía del juicio, después de más de cuatro años desde la agresión. "Llevo cuatro años recuperándome y yo creo que no van a cumplir ni cuatro años", ha lamentado sobre las penas a los acusados.
Este ha incidido en la importancia de la educación en los jóvenes, a lo que ha señalado que su madre fue "muy recta" con él. "Jamás se me ocurriría hacer daño a nadie, ningún tipo de daño, imagínate esto", ha apuntado.
"Por lo menos es feliz, después de toda la mierda que pasó", ha indicado, por su parte, Yolanda, su madre. Esta, al igual que su hijo, ha remarcado que los procesados "se van a ir a la cárcel cuatro días, como pasa en este país". Esta, previo al juicio, había incidido en que tenía mucha gana de que pasara el proceso judicial "y hacer la vida".
En cuanto a las defensas, uno de los letrados, Guillermo Calvo, ha explicado que se trató de buscar una solución que fuera "justa" para todas las partes y reconocer el estado en que quedó la víctima para que fuera compensada y que se vaya recuperando.