La Policía Nacional de Gijón detiene a un grupo criminal especializado en robos de pisos

Incautación de joyas que habían sido robadas
POLICÍA NACIONAL
Publicado 24/12/2018 13:48:42CET

OVIEDO, 24 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Policía Nacional de Gijón ha detenido a tres hombres, miembros de un grupo criminal de carácter itinerante, especialista en la comisión de robos con fuerza en domicilios. Los detenidos han pasado este lunes a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de Gijón.

Fueron sorprendidos este pasado viernes después de fracturar los bombines de las cerraduras de las puertas de dos viviendas en el barrio del Bibio. En la operación se les intervinieron numerosas herramientas que utilizaban en los asaltos y joyas, que acababan de robar en uno de los pisos forzados. Además, se les considera autores de otros robos cometidos en la ciudad en los últimos tres meses, según indican desde la Policía en nota de prensa.

La llamada de alerta la dio un vecino que escuchaba fuertes ruidos en el piso de abajo y sospechaba que pudieran estar robando. Los policías que estaban próximos al lugar, sorprendieron a tres personas que bajaban por las escaleras portando mochilas y que, al verlos, intentaron escapar corriendo escaleras arriba.

Fueron interceptados en uno de los rellanos cuando se disponían a coger el ascensor, frustrando así su intento de fuga. En ese momento se les intervinieron los efectos que portaban en sus mochilas y riñoneras, que resultaron ser herramientas especializadas en forzar puertas. Se comprobó que en ese inmueble habían robado en un piso y habían forzado otro, sin que en éste último hubieran conseguido entrar al impedirlo los efectivos policiales. Ambos tenían las mirillas desmontadas y el bombín de la cerradura manipulado.

Los detenidos pertenecen a un grupo criminal itinerante con base en el centro de España, cuyos integrantes viajaban periódicamente a otras ciudades del territorio nacional para llevar a cabo su actuación delictiva. Actuaban durante dos o tres días en cada localidad, forzando varios pisos y cuando el botín conseguido, respondía a sus objetivos, regresaban a su ciudad base para introducir los efectos conseguidos en el mercado ilícito y conseguir de inmediato un beneficio económico.

Cada uno de los detenidos tenía una misión predeterminada, uno vigilaba el entorno del edificio, portal, escaleras y ascensor, otro fracturaba las puertas y un tercero se hacía cargo de los efectos robados.

La Policía señala que los detenidos, primero comprobaban que no hubiera moradores en las viviendas, luego desmontaban las mirillas de los pisos del mismo rellano para evitar sorpresas indebidas y luego accedían al interior. "El primer paso era utilizar plásticos rígidos en las puertas para probar si se abrían fácilmente al tener puesto sólo el resbalón. En caso de que no pudieran entrar de esta manera tan simple, se valían de un extractor de bombines o 'sacacorchos' para violentar la cerradura y también de llaves especiales de cerrajería para desactivar los bulones, entrando con suma facilidad, limpieza y velocidad. Una vez en el interior, buscaban joyas, dinero y pequeños aparatos electrónicos que introducían en sus mochilas y abandonaban inmediatamente el lugar procurando no llamar la atención de vecinos y comerciantes", añade.

Los arrestados de 46, 43 y 20 años eran de nacionalidad colombiana y llevaban tres meses en España. El más joven, escondió en sus partes íntimas documentación y manifestó ser menor de edad para ocultar que se encontraba en situación irregular al haberle caducado el visado de entrada en nuestro país como turista. Otro de los detenidos tenía una orden de detención decretada por un Juzgado de Medellín por un delito de tráfico de armas y municiones.

Los investigadores consideran que los detenidos pertenecen a un grupo criminal compuesto por más personas que actuaban simultáneamente en varios puntos de la ciudad. Los trabajos policiales continúan activos para identificar a otros miembros de esta organización criminal y para determinar si son los responsables de los robos en domicilios y viviendas que se han producido en los últimos meses en Gijón.

La investigación fue coordinada por agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Brigada de la Policía Judicial de la Comisaría de Gijón con el apoyo operativo de agentes de la Brigada de Seguridad Ciudadana y del Grupo de Hurtos.

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