La primavera comenzará en Asturias sin precipitaciones y con una temperatura normal para la época

La primavera comenzará en Asturias sin precipitaciones y con una temperatura nor
EUROPA PRESS.
Publicado 20/03/2019 13:44:16CET

OVIEDO, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

La primavera --que comienza este miércoles a las 22.58 horas-- comenzará sin precipitaciones, con máximas en aumento y mínimas relativamente bajas. A partir del sábado por la tarde empeorará el tiempo, con probabilidad de alguna precipitación escasa.

Así lo ha explicado este miércoles el delegado territorial de la Aemet en Asturias, Ángel Gómez Peláez, en una rueda de prensa donde ha presentado la predicción estacional para la primavera de 2019 y en la que ha adelantado que a partir de la próxima semana habrá probabilidad de precipitaciones --sobre todo a partir del miércoles y jueves--, aunque será más baja de lo normal, y donde se espera una temperatura normal para la época.

Para el conjunto de la primavera las predicciones apuntan a una mayor probabilidad de lluvias normales, mientras que para las temperaturas las previsiones --siempre probabilisticas-- no se decantan hacia ningún barómetro.

En el conjunto de España, en el periodo que va de abril a junio habrá una mayor probabilidad de temperaturas con valores superiores a los normales, mientras que las precipitaciones podrían alcanzar valores inferiores.

INVIERNO

Por otro lado, Peláez ha explicado que según los datos registrados el invierno ha sido muy cálido, pluviosamente normal, muy soleado --especialmente febrero--, el viento ha soplado según lo esperado y la actividad tormentosa ha sido escasa. Casi toda la precipitación cayó en la segunda quincena de enero y los dos primeros días de febrero, destacando los días 22-24 de enero.

Destacó el carácter contrapuesto de diciembre, muy cálido y muy seco, y enero, muy frío y muy húmedo, mientras que febrero hubo casi en su totalidad un tiempo apacible por un anticiclón de bloqueo. Se sucedieron dos borrascas profundas: Gabriel y Helena, que afectaron a la región a partir de los días 29 de enero y 1 de febrero, respectivamente.

Por otro lado, entre el 22 y el 24 de enero --época de las grandes inundaciones que dejaron cuatro muertos en Asturias y llegaron a obligar a desalojar el Hospital de Arriondas-- las precipitaciones llegaron debido a una acumulación de frentes con llegada continuada de aire frío y húmedo que descargó continuamente sobre Asturias durante más de dos días. La lluvia no fue muy intensa, pero fue muy continua y persistente, por lo que la precipitación acumulada fue muy importante.

En cuanto a las temperaturas, las mínimas se produjeron en Pajares (-7,7º), Leitariegos (-7,4º), Degaña (-6º) Soutu (Tineo) y La Pola (Somiedo), con -5,4º, y el capus de Gijón (-3,4º), mientras que las máximas fueron en Mieres (26,3º), Amieva (25,6º), Carreña (Cabrales) con 25,4º, y Bargaéu (Piloña) con 24,4º.

Las mayores precipitaciones fueron en Felechosa (102,4 litros por metro cuadrado), Camuño (95,6), Amieva (88) y Bargaéu (Piloña), con 74. Con todo hay que destacar que Oviedo registro un récord absoluto en precipitaciones, cuando el 22 de enero tuvo las mayores lluvias registradas desde 1971.

Para finalizar, las mayores rachas de viento fueron en el Cabo Peñas (122 kilómetros hora), Cabo Busto (121), Carreña (119) y Taramundi (114).