La senadora asturiana María Jesús Álvarez (PSOE). - GPS SENADO
OVIEDO, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Grupo Socialista ha registrado en la Comisión de Industria y Turismo del Senado una moción para recabar el apoyo de la Cámara al fondo 'España Crece', anunciado recientemente por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el objetivo de reforzar y consolidar la industria española y dar continuidad a los fondos europeos Next Generation.
La iniciativa plantea consolidar una cultura industrial vinculada a la calidad, avanzar en una arquitectura industrial diseñada para perdurar mediante la futura Ley de Industria y Autonomía Estratégica y situar a España en la vanguardia tecnológica industrial.
La portavoz socialista de Industria en el Senado y senadora por Asturias, María Jesús Álvarez, destaca en una nota de prensa que el fondo 'España Crece' es "muy importante" para evitar que la reconstrucción industrial concluya con la finalización de los fondos europeos.
Asimismo, señala que el impulso reindustrializador debe contribuir a consolidar la autonomía estratégica de España, manteniendo el compromiso con los sectores industriales tradicionales y su modernización para adaptarse a los objetivos de descarbonización.
En este sentido, subraya la necesidad de apoyarse también en sectores emergentes, la transformación digital y la innovación tecnológica, con el fin de favorecer el progreso económico, el empleo de calidad y el equilibrio territorial.
Álvarez incide además en la importancia de desarrollar la Estrategia de Política Industrial España 2030 para incrementar el peso de la industria en el PIB hasta el 20% e impulsar sectores de alto valor añadido, como los semiconductores, las tecnologías cuánticas y la inteligencia artificial, que, apunta, "ya están marcando y marcarán el futuro productivo de Europa".
Por último, la senadora asegura que este impulso industrial es "ahora más necesario que nunca" en un contexto geopolítico caracterizado por la creciente tensión internacional y la inestabilidad de los mercados, que sitúan a Europa y a España ante la dependencia de producciones industriales de terceros países.