Laboratorio 'Huellas' en el Centro Social de El Cortijo. - AYUNTAMIENTO DE OVIEDO
OVIEDO, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -
El programa de participación y creación comunitaria 'Puxa el Barrio', impulsado por el Ayuntamiento de Oviedo a través de Oviedo 2031, retoma este otoño su actividad con nuevas residencias artísticas y la continuidad de varios procesos iniciados antes del verano.
La iniciativa, integrada en el Plan Estratégico de Cultura 2025-2035 (PECO 2035), propone desarrollar proyectos culturales en barrios, centros sociales y núcleos rurales del concejo mediante la colaboración entre artistas y ciudadanía, a partir de la escucha, la conversación, la recuperación de la memoria y la creación colectiva.
Entre las nuevas propuestas figura 'Xuntanza', que se desarrollará en La Manjoya de la mano de Mono Escena y la Escuela Municipal de Sostenibilidad. El proyecto empleará el teatro y la creación comunitaria para abordar la memoria de la antigua fábrica de explosivos de El Fulminato y su vínculo con el territorio, el paisaje y la sostenibilidad.
Las personas participantes podrán aportar recuerdos y testimonios, implicarse en el proceso de cocreación o formar parte de la propuesta escénica. El trabajo concluirá con un paseo teatralizado elaborado a partir de las historias y los materiales recuperados junto a la comunidad.
También comenzará este otoño 'Dónde no imaginas', una residencia coordinada por LluPA ACTS --Llaboratoriu de Pràctiques Artístiques Arte-Ciencia-Tecnoloxía-Sociedá-- que plantea una nueva mirada sobre los espacios cotidianos y se desarrollará en dos centros sociales de la ciudad.
En El Cristo II, el ilustrador y diseñador Juan Falcón ejercerá como mentor de alumnado de la Escuela de Arte de Oviedo, mientras que en Villa Magdalena María Barrena y Carlos de Arquer, integrantes de LoFácil, desarrollarán la vertiente sonora de la iniciativa.
A través del diseño, la ilustración y el paisaje sonoro, las personas participantes explorarán historias, sonidos, recuerdos y detalles habitualmente inadvertidos, con el objetivo de reflexionar sobre la relación con los lugares que se habitan.
CONTINÚAN LAS RESIDENCIAS INICIADAS ANTES DEL VERANO
Junto a las nuevas propuestas, 'Puxa el Barrio' dará continuidad a varias residencias iniciadas antes del verano. Es el caso de 'Huellas', desarrollado por las fotógrafas Irma Collín y Ainhoa Valle en los centros sociales de El Cortijo y Buenavista, respectivamente.
El proyecto utiliza la fotografía y los archivos familiares para explorar la memoria, la identidad y el sentimiento de pertenencia. Fotografías, recuerdos e historias personales servirán de punto de partida para construir relatos compartidos sobre los barrios y trasladar al espacio común materiales que habitualmente permanecen en el ámbito familiar.
El proceso culminará con dos exposiciones en el espacio público, una en cada barrio, que se presentarán mediante recorridos por El Cortijo y Buenavista.
Por su parte, Trubia acogerá la continuación de 'Love is in the Air', una residencia de la bailarina y coreógrafa Mónica García que recurre a la danza, el cuerpo y el movimiento como herramientas para generar vínculos, explorar nuevas formas de comunicación y propiciar encuentros entre participantes.
La residencia finalizará con una intervención de danza en las calles de Trubia en la que se compartirá públicamente el trabajo realizado durante las sesiones. Las inscripciones permanecen abiertas para las personas interesadas en incorporarse al proyecto.
CULTURA CONSTRUIDA DESDE LOS BARRIOS
Puxa el Barrio forma parte de la estrategia de participación de Oviedo 2031 y defiende una concepción de la cultura construida también desde los barrios. A través de residencias desarrolladas durante varias semanas, artistas y comunidades trabajan de forma conjunta para que los vecinos pasen de ser espectadores a desempeñar un papel activo en los procesos culturales.
Fotografía, música, danza, teatro, diseño, ilustración y paisaje sonoro son algunos de los lenguajes empleados por los proyectos, que comparten una metodología basada en conocer cada lugar, escuchar a quienes lo habitan y construir las propuestas a partir de lo que surge durante el proceso.
El programa pone así el foco en el tiempo compartido, las relaciones generadas y la experimentación con nuevas formas de participación cultural, con el propósito de avanzar hacia un modelo en el que la ciudadanía no solo participe en la cultura, sino que cuente también con capacidad para crearla.